lunes, noviembre 01, 2004

Recapitulando...

Lo odio. A lo largo de la semana me lamentaba de no tener tiempo adecuado para actualizar este blog. Surgían ideas por doquier y quería sentarme a escribir, pero no tenía tiempo, y cuando lo tenía estaba cansado y no salían las palabras.

Llevo 3 días descansando y solo pude escribir un mísero post que ni siquiera tenía planeado. Fue surgiendo mientras lo escribía y solo la canción era lo esperado.
En su momento eso estaba bien, mi cerebro funcionaba, pero... ¿Y las ideas que tenía?

Rebotado me pongo a pensar. Pero es que soy incapaz de recordarlo. Vale, sale un post, y luego otro, pero no era eso lo que quería poner.
Busco mi cuaderno, es la clave. Pero solo encuentro dos ideas para relatos que me llevará bastante tiempo desarrollar. No hay nada anotado.

Viajo en el tiempo y me veo comprando el cuaderno en Natura y pensando "Así cuando piense la idea la escribo" ¡Coño, aquí no está nada! 3 ideas desperdiciadas. ¿Y si eran más geniales que el resto de ideas que me vienen a la cabeza? Tampoco es tan difícil.
Pero ahí está el problema. Se te podría haber ocurrido escribir "El Nomrbe de la Rosa" y ahora estás aquí escribiendo esta mierda para tapar la falta evidente de inspiración en tus dedos.

Mucha gente se enfadaría si en su presencia sacaras tu cuaderno y escribieras sin más. Otros se te quedarían mirando si te paras de repente en la calle, te apoyas en una farola y escribes. Por no hablar de las miradas de tus compañeros de clase al sacar un cuaderno pequeño y ruinoso y comenzar a escribir con una sonrisa de oreja a oreja.

En fin, dado que tu vida es plana y repetitiva, más te vale que esta semana vuelvan las ideas y que las caces. Nada de "ya me acordaré".

Dios, que difícil es llevar un blog. Y que dificil es llenar 30 líneas sin repetirse...