sábado, diciembre 31, 2005

Annus Mirabilis

Este cariñoso apelativo se le otorga no al año que ahora abandonamos, sino al año que transcurrió hace 100, o 101, el 1905.

La razón es muy sencilla, ese año fue en el que Albert Einstein publicó sus revolucionarios artículos (no todos sobre relatividad) y vino a echar abajo (junto a muchos otros) la firme creencia de que quedaba poco por explicar en la Naturaleza (ja).

Ese año (no 1905, sino el 1905 de Albert Einstein) es un ejemplo perfecto de Annus Mirabilis. Un año en que todos los proyectos de una persona vieron la luz y consiguieron llegar a buen puerto. Una persona rechazada en el ambiente académico debido a su extravagante comportamiento y su burla de la jerarquía establecida y que había sido relegada a una posición humilde en una Oficina de Patentes.

Curiosamente Einstein nunca entendió todo el revuelo que se armó alrededor de su persona, algo lógico si tenemos en cuenta que fue elevado a la categoría de superstar pero que a muchos llama la atención. No veía nada especial en lo que había hecho. Simplemente se había parado a pensar en algo que le interesaba.

El propio Einstein tiene una frase, más bien una reflexión, muy bonita sobre el tema. Aseguraba que si había logrado escribr los artículos era porque tenía una mente muy infantil. Era capaz de algo que muchos adultos no son capaces, pararse a pensar, con la ilusión de un niño, sobre temas aparentemente inútiles, como la luz.

Entonces ¿lo único que se necesita es una mente infantil? No, no. Una mente infantil, por sí sola, es eso una mente infantil. Igual que una mente científica es solo eso, una mente científica. El truco, la base, el ingrediente esencial, es otro. Algo que cualquier mente puede tener, aunque no muchas la tienen. La ilusión.

¿De qué le hubiera valido a Einstein ser un genio si no hubiera tenido una ilusión, un proyecto? Por eso él no entendía todo lo que pasaba a su alrededor. Por eso no entendía qu ela gente se fijara en sus descubrimientos que ninguno de ellos lograba entender. Porque para él lo principal no eran sus logros.

Einstein vivió los últimos años buscando una Teoría del Todo que fuera capaz de conciliar la Relatividad con la maldita Física Cuántica que tan poco le gustaba. Se pasó sus últimos años estudiando, experimentando, para no lograr encontrar nada. Muchos de sus biógrafos y científicos le echan en cara esta perdida de tiempo que supuso la segunda mitad de su vida.

Pero Einstein hizo lo que ya había hecho ese 1905. Tener un proyecto y realizarlo con ilusión. Solo que el resultado fue otro bien distinto.

¿A que viene esto? ¿Esto no es un post de despedida de año? ¡Maldita sea, es 31 de Diciembre!

Pues sí que lo es. Pero no quería convertirlo en un post de gracias por todo lo maravilloso que ha pasado este año, quería comunicar algo más.

El Annus Mirabilis de Einstein no lo fue por sus resultados, no os engañeis. Posiblemente si él pudiera hablarnos, ni siquiera ese sería su Annus Mirabilis. Quizás su Annus Mirabilis fueran muchos otros años. Quizás incluso fuera esos años odiados por algunos científicos.

Porque un Annus Mirabilis es un año en que poder desarrollar tus ilusiones y proyectos y tener a gente especial cerca para poder compartirlos con ellos.

Espero que este sea un Annus Mirabilis para todos nosotros.

domingo, diciembre 25, 2005

Érase una vez la Vida

La pareja de enamorados camina por un parque. Es festivo y todos los niños parecen haberse quedado en casa jugando a otras cosas, mientras los columpios prosiguen su solitaria y aburrida existencia.

Ella levanta la cabeza de su hombro (del de él, se sobreentiende) y le susurra "Vaya, tu corazón va a mil por hora." "¿En serio?" responde él "Hacía tiempo que no lo notaba."

Tras esta frase, la cámara comienza a acercarse al pecho del muchacho. Tras tropezar con una chapa del "Ministry of Silly Walks" recula un poco, la esquiva, y comienza a introducirse a través de la ropa y la piel del chico. Tras unos segundos de oscuridad, se hace la luz y ante nosotros tenemos el corazón. Músculo fundamental del tamaño de un puño sin el cual nuestra sangre no llegaría a ningún sitio. Parece que hoy tiene trabajo.


- Trabajador 1: ¿Y q a qué vien tanto ajetreo?
- Trabajador 2: No tengo ni idea. Llevo 22 años aquí y ni siquiera cuando todo empezó a funcionar recuerdo que nos metieran tanta prisa.
- 1: Te digo que esto no me suena nada bien. Este chico es incapaz de correr más de 20 metros seguidos.
- 2: Es normal que no te suene bien, somos el corazón.
- 1: Un chiste más de anatomía y te juro que acabas en la válvula ventral.
- Chico de Verde: Hola. Traigo más instrucciones del cerebro.
- 1: ¿más?
- V: Sí. Quieren que la sangre vaya más deprisa.
- 1: ¿Más rápido aún?
- V: Sí.

El tipo de verde se fue caminando por donde había venido. El Trabajador número 2 se quedó mirando y preguntó sorprendido.

- 2: ¿Te has dado cuenta de por dónde se ha ido?
- 1: ¿Qué? No, lo siento no estaba mirando.
- 2: Se ha ido por las venas. Míralo, está ahí, junto a ese otro glóbulo rojo.
- 1: Anda. Pero si está todo plagado de tipos vestidos de verde.
- 2: Esto no me huele nada bien, nunca les había visto.
- 1: Tranquilidad. Llamemos al cerebro, si allí nos confirman la orden adelante. Tu ponte en contacto con el sistema inmunitario, así ganaremos tiempo.

Mientras tanto en el cerebro...

- Tipo vestido de bata: Lo siento, pero no puedes entrar ahí. El Jefe está reunido.
- Mensajero: Pues me han encargado que le dé ésto al Jefe, como siempre.
- B: Lo sé lo sé. Pero hoy está ocupado, dámelo a mí y ya responderemos con lo que sea. Seguro que podemos hacer algo sin que ese viejo esté mirando.
- M: Ok. ¿Espero por la respuesta?
- B: No, vete. Ya mandaremos a alguien luego.
- Tipo vestido de bata 2: ¿Qué dice?
- B: Parece ser que el estómago tiene problemas.
- B2: ¿Sí? ¿Qué le pasa?
- B: Encogimiento, falta de riego... No pueden procesar toda la comida que están recibiendo. En estos momentos parece que hay un enorme atasco allí abajo.
- B2: Vaya. ¿Mucha comida?
- B: Que va. Medio bocadillo de pollo y queso y unas cuantas patatas.
- B2: Je. Al menos no fueron a ese mexicano.
- B: Si bueno, menos mal.
- Mensajero: Hola. Mensaje del corazón.
- B: Vaya hombre. Pero si hoy es festivo...
- B2: ¿Qué dice?
- B: Actividad inusitadamente alta. Presencia de individuos extraños. Mensajes del cerebro por vias no oficiales...
- B2: ¿Mensajes del cerebro?
- B: Sí, eso pone. Dice que los extraños llevan mensajes del cerebro.
- B2: ¿Cómo van a llevar mensajes nuestros?
- B: Dice que son mensajes exactamente iguales y certificados.
- B2: Ya, pero eso es imposible. Solo nosotros enviamos mensajes. ¿No?
- B: Según parece estos hombres llevan los mensajes a través del torrente sanguíneo.
- B2: Pero eso es más lento e ineficaz.
- B: ¿En serio? Pues están ganando a nuestros mensajeros. El estómago no puede hacer nada.
- B2: ¿Le preguntamos al Jefe?
- B: Ni de coña. Dijo que si teníamos problemas nos las arreglaramos.
- B2: ¿Avisamos al sistema inmunitario?
- B: Ey claro, a ver si saben lo que son.

Los dos hombres fueron hasta una de las pantallas más cercanas y contactaron con el Comandante de los linfocitos.

- B: Comandante ¿me oye?
- Comandante: Alto y claro. Con ustedes quería yo hablar.
- B2: ¿Y eso?
- C: La médula me indica que han detenido la producción de efectivos. ¿Cómo vamos a luchar contra nada si no tenemos soldados?
- B: No hemos detenido nada.
- C: Me han enseñado un mensaje del cerebro ordenando la parada momentánea de la producción.
- B: Dios... ¿hasta ahí han llegado?
- C: ¿Perdón?
- B: Sospechamos que tenemos una invasión en el torrente sanguíneo.
- C: ¿Ah sí?
- B2: Sí. Son unos tipos de verde, parece que son millones de ellos.
- C: ¿Cómo han entrado?
- B: No tenemos informes de que hayan entrado por ningún sitio. Simplemente han aparecido en el torrente sanguíneo.
- C: Bien, pondré a mis hombres a trabajar en ello. Les informaremos con los avances.

Pasaron los minutos. No hubo una cruenta batalla en el encuentro del sistema inmunitario y los hombres de verde. Si no había habido ninguna reacción ya contra ellos, tampoco la habría ahora.

- B2: Ha llegado el informe del sistema inmunitario.
- B: ¿Y?
- B2: No saben quienes son esos tipos, pero son de los nuestros.
- B: ¿Qué?
- B2: Les han reconocido como entes propios del organismo. Tienen toda su documentación en regla.
- B: ¿¿Qué?? ¿Si son entes propios porque hemos tardado 22 años en verles?
- B2: Se lo han preguntado a uno de ellos.
- B: ¿Y qué respondió?
- B2: "Estabamos esperando que alguien nos despertara".

Mientras el cuerpo entero se convulsionaba a causa de los hombres de verde, el Jefe se encontraba en una de las salas más interiores del cerebro, encerrado a cal y canto. Lo veía todo por las pantallas que tenía frente a sí.
Pero no estaba solo. A su lado otro anciano, vestido de verde, veía la pantalla con una sonrisa en la boca, que contrastaba con el gesto serio y meditabundo del primero.


- Jefe: Espero que la decisión haya sido correcta.
- Jefe 2: No te preocues. Ha sido la mejor decisión.

Y vaya si lo fue.

miércoles, noviembre 16, 2005

2 Días

Pues aquí estás.

El único cambio con respecto al segundo anterior fue la falta de luz. Es de esperar que a ninguno de nosotros nos llamara la atención este hecho, ya que de gastar una broma, o venir a intimidar a un hombre, no es demasiado difícil buscar un cómplice que apague la luz en el momento adecuado.

Por eso, la airada respuesta del Doctor no sorprende.

Dr:¿Qué tipo de broma es esta?

Y aquí termina la respuesta, pues junto con las primeras palabras y movimientos, con un leve suspiro, que nos recuerda a un ventilador recién engrasado, las luces del laboratorio se encienden. Pero no de manera brusca como los viejos fluorescentes que habitaban en los sótanos del Edificio, sino de una manera gradual, que permitía a los ojos hacer un paso de oscuridad a luz de manera mucho más natural.

Cuando la luz llegó a la intensidad justa dejó de crecer . Ante los ojos del Doctor se extiende ahora una sala mucho más pequeña de la que conocía. Un instrumental con un estilo muy moderno habitaba en esa habitación y un tabique ocupaba el lugar que hacía unos segundos había pertenecido a la vieja mesa que se interponía entre el Doctor y el aparente bromista.

Tal cambio de escenario puede confundir a más de uno y hacerle pensar que realmente nos encontramos ante un ser cuya esencia angelical le hace ser dueño del tiempo y mover a las personas y objetos (no olvidemos que el Doctor sigue vestido) hacia el futuro.

sin embargo, esta es una prueba más de como nuestro querido y viejo cerebro saca conclusiones precipitadas, puesto que es igual de probable que ese ser que se autoproclama ángel pueda manejar el espacio, en lugar del tiempo.

Quizás todos estos enseres han sido teletransportados desde los sótanos de alguna agencia espacial, o quizás el Doctor se ha visto transportado a dichos sótanos.

No es de esperar que nosotros, meros hombres de a pie, nos diéramos cuenta de ello y pensáramos en desdeñar la teoría del viaje en el tiempo por ridícula, pero nuestro Doctor es científico y debería estar acostumbrado a reaccionar con reserva ante las nuevas y revolucionarias ideas. Si realmente atendiera a su naturaleza, el Doctor debería pedir nuevas pruebas, sacar su bolígrafo del bolsillo y tomar notas en una libreta negra.

No obstante, el Doctor ante todo es humano, y una de las cosas que más pertenecen a la naturaleza humana es aceptar las explicaciones que nos dan ante misterios inexplicables, más aún si dicha explicación provoca la ilusión de resolver nuestros problemas o concedernos nuestros deseos. En otras palabras, el Doctor lo cree porque le conviene.

Pero dejémonos de reflexiones sin mayor sentido. Nosotros estamos en poder de afirmar que realmente nos encontramos 100 años por delante. Eso es más de lo que el Doctor puede decir.

El Doctor, anonadado, se dio la vuelta buscando a su acompañante, pero no estaba por ninguna parte. Entonces la puerta se abrió. Quizás años atrás el Doctor se hubiera tirado al suelo, pero los años no pasan en balde, aunque por lo últimos acontecimientos quizás debieramos replantearnos la validez de ese dicho popular.

Tirarse al suelo no hubiera servido de mucho, pues el que entraba por la puerta no era otro que su ángel.

Dr: ¿Dónde estamos?
A: ¿No es evidente? ¡Bienvenido al Futuro!

El Doctor ni siquiera escuchó esa última frase. Todo alrededor parecía demasiado novedoso como para no ser cierto. Estaba seguro de no poder utilizar ninguno de los aparatos que se encontraban sobre las mesas. Se acercó a algo que parecía ser un microscopio, o al menos un aparato con una lente de aumento considerable. Después de manosearlo un poco se dio la vuelta.

Dr: Está en inglés.
A: Sí. Vaya, no mucha gente se fija en eso.
Dr: Han pasado 100 años.
A: De eso sí se suelen dar cuenta.
Dr: ¿Debo creerme que en 100 años no ha habido ningún cambio lingüístico sustancial? No me espero hallar un nuevo alfabeto, pero sí quizás nuevas construcciones gramaticales.
A: Que simpático... Pues deberías saber que incluso el alfabeto ha cambiado. Pocos años después del descubrimiento de tu teoría pasaron ciertas cosas en el mundo. Por lo que sé, otra cultura se expansionó peligrosamente por medios inusitados hasta esos momentos. Fueron las culturas reinantes las que tuvieron que recurrir a la guerra para tratar de solucionar las cosas.
Dr: ¿Cómo sabes todo eso? ¿Y por qué yo puedo leer las cosas entonces?
A: Las dos preguntas tienen la misma respuesta. Soy un ángel.

El ángel se movió hacia la puerta, la abrió y le hizo una indicación al Doctor para que saliera. El Doctor se movió decidido hacia la salida. En cuanto salió por la puerta la iluminación del pasillo se activó y llegó de nuevo hasta ese nivel no demasiado luminoso, pero no oscuro.

El ángel salió detrás del Doctor y le adelantó por el pasillo. Diríase que era el ángel el que más curiosidad tenía por ver lo que aquella teoría había supuesto y que el Doctor era simplemente un niño que había sido llevado de la mano y que ahora dudaba al salir del cuarto en el que habían estado escondidos 100 años.

Al final del pasillo un ascensor. El mismo sistema de iluminación y la elevación menos brusca que el Doctor había sentido. Al abrirse la puerta, el Hall del Edificio.

El Hall era más grande de lo que el Doctor recordaba, cosa nada extraña. Mucho más luminoso, sus paredes habían sido sustituidas en gran parte por unas paredes que desde lejos podrían parecer hechas de vidrio, pero que habían sido realizadas con un material mucho más resistente. Además, el material parecá reaccionar ante la luz y la cantidad de ésta que entraba por todo el Hall era la misma, a pesar de que uno de los lados estuviera siendo iluminado directamente por el Sol.

Se podría decir que se comportaba como una pupila humana, pero en lugar de contraerse (lo que hubiera provocado problemas), las paredes se oscurecían por las zonas más castigadas por el Sol.

De las paredes colgaban Carteles hechos en una tela especial en la que se podía leer "Primer Aniversario de la teoría A". El Doctor se quedó mirándolo y toda la tensión acumulada desapareció de golpe. Esa era su teoría.

La imagen se difuminó en la tela, al cabo de unos segundos se formó la frase: "1905, 2005. ¿2105 Annus Mirabilis?" Debajo de las letras una ecuación 'E = m*c2' se difuminaba dando paso al principal postulado de su teoría...

A: Mire Doctor.

El Doctor se giró y vió su retrato en una de esas telas proyectantes. Debajo aparecían alternativamente alguna de las frases que había pronunciado 100 años atrás dando a luz su teoría, la que alguien había llamado Teoría A.

Durante unos segundos miró henchido de orgullo aquella tela. El ángel sonrió. La tela cambió.

La cara del Doctor sufrió un cambio importante. La sonrisa, la tranquilidad, la satisfacción, todo desapareció. La frase que ahora mostraba la tela era suya, pero la cara que mostraba no. En primer lugar creyó haberse equivocado, pero a medida que aparecían más frases su duda desapareció. Él nunca había dicho esas frases, pero sí las había anotado. Esas reflexiones, esas implicaciones, eran suyas, de nadie más. Todas, una tras otra las tenía anotadas en su libreta. Y sin embargo la tela se las otorgaba a otra persona, que ni tan siquiera conocía.

A: ¿Está bien Doctor?

El Doctor no escuchaba. Estuvo quieto hasta que se volvió a poner su imagen en la tela y se repitiern las mismas frases que ya había leido antes. 4 caras había visto en aquella tela y a dos de ellas le otorgaban frases suyas.

Airado se dio la vuelta y volvió al ascensor. El ángel no reaccionó a tiempo y la puerta se cerró antes de que pudiera entrar. No obstante, estos ascensores podían ser detenidos fácilmente, pero quizás el ángel no lo sabía.

Cuando llegó al sótano se encontró al Doctor rebuscando en el laboratorio.

A: ¿Qué hace?
Dr: ¡Todo eso estaba anotado en mi libreta! ¡Esa gente se ha apropiado de mis pensamientos!
A: ¿Qué?
Dr: ¡Mi libreta! Tengo que encontrarla...
A: Doctor han pasado 100 años, no va a encontrar nada.

Como si él no lo hubiera pensado ya, como si se acabara de dar cuenta de la estupidez de su idea, el Doctor se quedó quieto y suspiró.

Dr: Descubriré quien era esa gente.
A: ¿Por qué?
Dr: ¿No lo ve? ¡Les están rindiendo honores y ni siquiera se los merecen!
A: ¿Qué importa?
Dr: ¿Cómo?
A: Pensaba que usted quería ver como su teoría había influido en el futuro.
Dr: No me parecen dos temas tan lejanos. Si consigo adivinar quién era esa gente sin duda descubriré mucho sobre la manera en que la teoría afectó al futuro.
A: ¿Sí?
Dr: Por supuesto. ¿Por qué alguien roba frases de las notas de un desaparecido?
A: Bueno, quizás no fueran ellos. Quizás simplemente se les otorgue a ellos. Ya sabe que normalmente las frases que les otorgan a los científicos ni siquiera las han dicho o han sido malinterpretadas.
Dr: No cabe malinterpretación. Son las frases exactas.
A: Aún así, no me parece grave.
Dr: ¿Qué?
A: Piénselo bien. Hace 100 años la competitividad en el mundo investigador de cierta altura era tremenda. Quizás simplemente se sirvieran de una frase tuya como impulso para que sus opiniones fueran tomadas un poco más en serio.
Dr: Yo no necesité robar frases.
A: Usted fue capaz de gestar una teoría que cambió la suerte de la Humanidad.
Dr: Lo que demuestra que el que vale puede llegar a triunfar sin ningún tipo de trampa y sin robar el mérito a ningún otro. ¿Qué le parecería que a Einstein le hubieran robado su frase sobre Dios y los dados?
A: ¿Carente de toda importancia?
Dr: Esta usted por llevarme la contraria ¿verdad?

El Doctor salió hacia la puerta.

A: ¿A dónde va?
Dr: Me iré a la Biblioteca del Edificio. Encontraré quién es esa gente, por ahí comenzaré a buscar.

El ángel salió detrás del Doctor.

Dr: No venga conmigo.
A: ¿Qué?
Dr: Le estoy muy agradecido, pero no podré encontrar nada útil con usted entorpeciéndome todo el rato.

martes, octubre 04, 2005

3 Días

El Dr. Albert salió exultante de la Sala de Conferencias principal del Auditorio.

Fuera todo el mundo estaba realmente alegre. No es esta alegría que desemboca en carcajadas o en rios de champán en una habitación de hotel. Esto era algo más elevado, la sensación de haber asistido al nacimiento de una nueva forma de comprender el mundo lógico que se encerraba por debajo de las grands teorías, no ya físicas, sino matemáticas, mucho más profundo si cabe.

Y es que hay dos grandes momentos deseados por todo científico: Descubrir un nuevo concepto que revolucionará el mundo y llevará a la Humanidad a una nueva época dorada, o verlo nacer, haber estado ahí en el momento de su concepción y sentirse parte, si bien algo pasiva, del milagro de la Ciencia.

Es por eso que cuando salió al Hall, el Dr. Albert recibió efusivas felicitaciones de todos aquellos que habían oido sus palabras o incluso gente a las que se las habían contado. Y es que un descubrimiento tan inesperado siempre era bien recibido, ya que no había otro científico estudiándolo.

La celebración se alargó en la noche y la conferencia del Dr. fue el principal tema de conversación durante la cena ofrecida por la organización de las Jornadas. Muchas servilletas reprodujeron los diagramas que habían acompañado las palabras de la ponencia y muchos se lamentaron por no haberse dado cuenta antes, pues así es la mente del científico, siempre ávida de nuevos conocimientos y siempre arrepentida del tiempo mal invertido.

Y la noche dió paso al día. Y los días se sucedieron. Las Jornadas dieron paso a otros eventos y los científicos se fueron tal y como habían venido, pero todos un poco más viejos y mucho más sabios.

Así el Dr. Albert volvió a su pequeño, en comparación con otros, laboratorio. Y allí se encontró con su equipo, los que le ayudaron en su descubrimiento. No había en su equipo más profesores, tan solo una numerosa plantilla de estudiantes becados que aprovechaban la oportunidad para investigar con uno de los profesores más admirados de toda la Universidad y, en breve, del mundo científico.

Su ayudante principal era un estudiante particularmente brillante. El Dr. se había dado cuenta de su potencial y se había acercado a él. A lo largo de los meses su relación se había estrechado y ya eran comunes sus reuniones en una cafetería alrededor de unas tazas de café caliente. Sus discusiones se habían vuelto acaloradas en ocasiones pero en ningún momento distanciaron a lo que parecían dos grandes genios, el que ya lo es y el que lo será.

Sin embargo, aquel día el ayudante se sentía especialmente perturbado. A diferencia del resto de la comunidad científica, el no estaba encantado con la conferencia. Había visto nacer la teoría en aquellos cafés de otoño, la había visto evolucionar durante el invierno, entre largos abrigos, nieve y bufandas, y había visto como daba sus primeros resultados en primavera.

Con los meses él mismo había ayudado a darle forma, pero conocía también sus debilidades. No es eso lo más correcto. Deberíamos decir que más que conocerlas las intuía. Notaba que estaban en alguna parte, pero él no creía que esa teoría estuviera completa ni fuera tan sólida como el optimismo del Dr. hacía pensar.

Y no solo estaba descontento por el contenido de la conferencia. Eso era lo de menos. Lo normal en esos Congresos es hacerte el importante, exagerar tus resultados. En los congresos se mezcla la investigación con el sensacionalismo. Es por eso que respetables figuras del mundo científico pueden perder los papeles o hacer preguntas destinadas a destruir al conferenciante.

Lo realmente grave no fue la venta de humo, sino la actitud, el tono. ¿Cómo había podido llegar a decir aquella desfachatez? ¿Cómo, la figura a la que él había admirado a lo largo del último año, había podido llegar a decir "Daría todo el resto de mi vida por poder viajar 100 años en el futuro y observar durante tres días la manera en que mi teoría ha cambiado al mundo"?


Dr: ¡Oh vamos! No es para tanto. Es una simple frase.

- No es cierto. Fue simplemente el culmen de la conferencia. Pero es un fiel reflejo de la actitud.

Dr: Pensé que ya te había enseñado que en esos congresos la gente tiene que vender sus descubrimientos. Son demasiadas conferencias como para prestar igual atención a todo.

- Pero ¿y ese baño de masas? ¡Por Dios! Si parecía que estuvieras recibiendo el Nobel. Y todo por una teoría no completada.

Dr: ¡Perdona! Esa teoría es lo más grande que he hecho. Y me ocuparé de perfeccionarla durante toda mi vida. Quizás lo que pasa es que creías que tendrías un mayor protagonismo.

- ¡Eso es ridículo!

Dr: En ese caso quizás no quieras seguir trabajando aquí.

- ¡Mañana mismo tendrá aquí mi renuncia firmada!


La breve pero intensa discusión terminó cuando el estudiante cogió su chaqueta y salió por la puerta gritando su renuncia, a la vez que daba un fuerte portazo.

El laboratorio se quedó en un silencio que realmente contrastaba con respecto a la discusión que acababa de terminar. El Dr. se sentó en una banqueta y agachó la cabeza. A continuación se levantó y se fué a lavar las manos. No lo hacía por nada en especial, era un signo de nerviosismo que solía repetir a menudo durante las pruebas.

Estaba cerrando el grifo cuando la puerta se abrió. Esperando ver a su arrepentido alumno se giró y sorprendió, en ese estricto orden. Allí, donde esperaba ver a su insolente ayudante, había un hombre con una gabardina larga, de color marronuzco, aunque el Dr. no podía distinguir muy bien los colores, así que quizás fuera verde o gris.

Su aspecto, fumando un cigarrillo, con esa gabardina, mirándole desde el otro lado de la habitación, no parecía amenazador. Sin embargo, era un extraño que acababa de entrar en el laboratorio de alguien que se acababa de convertir en un hombre importante en el mundo científico.


Dr: ¿Quién es usted?

A: Está demostrado que dar rodeos acerca de nuestra identidad es del todo estúpido, así que le diré que soy un ángel.

Dr: ¿Se llama Ángel?

A: No, soy uno.

Dr: ¿Qué?

A: Un ángel, Doc. Vamos pensaba que usted sería listo.

Dr: Los ángeles no existen.

A: Vaya, pues es en menudo dilema nos deja eso.

Dr: ¿Cómo dice?

A: Es obvio que está manteniendo una conversación conmigo, y sin embargo estoy seguro de ser un ángel.

Dr: ¿Y?

A: Pues que o bien soy un ángel o bien soy una alucinación suya.

Dr: O bien está usted chiflado. Le pido que se vaya. Hay personal de seguridad muy cerca y lamentaría tener que llamarles.

A: ¡Oh! Pero yo he venido aquí a hacer realidad su deseo.

Dr: ¿Cómo dice?

A: El de dar su vida por vivir 3 días en el futuro.


Cuando un extraño entra en tu laboratorio para algo que implica dar tu vida, lo normal es que te amedrentes, por lo que la actitud defensiva del Dr. es por todos bien excusada.

El Dr. comenzó a caminar hacia la puerta rodeando una de las mesas del laboratorio, dejando tubos de ensayo, probetas y otros aparatos entre su misterioso ángel y él.


Dr: ¿Así que ha venido a llevarme al futuro?

A: Sí. Al fin y al cabo no es usted el primero que lo hace y ya hemos satisfecho la curiosidad de grandes genios antes.

Dr: ¿Ah sí? ¿Ha tenido clientes famosos? ¿Einstein? ¿Newton?

A: ¡Oh no! Esos son demasiado famosos. Al fin y al cabo, a esos hombres no les importaba tanto la meta como el camino. Preferían vivir en su tiempo.

Dr: Ahm.

A: Sí. La última mente brillante que yo atendí fue un paleontólogo de finales del siglo XIX. Quiso comprobar su teoría de que los grandes esqueletos que se iban encontrando eran animales que habían vivido en la tierra hacía millones de años, en contra de lo que muchos pensaban.

Dr: Vaya.

A: Sí. Cuando viajó al futuro y se dió cuenta de que todo lo que había imaginado era poco... Perdona, pero es que me emociono con estas cosas.



El Dr. Se quedó quieto, como petrificado. Sabía que las posibilidades eran ínfimas, pero aquel hombre decía que su sueño se podía hacer realidad. Puede parecer mentira que un hombre tan sabio y adulto como el Dr. se deje enredar por un timador tan evidente y poco profesional.

Sin embargo, hemos de decir que el Dr. se sentía realmente agobiado por el problema al que él empezaba a dar solución y era consciente de que su vida productiva se acababa, así que su gran sueño era el de comprobar cual era el final de todo aquello. Por eso aquellas palabras en la conferencia. Y por eso su actitud receptiva hacia este tipo ahora.


Dr: ¿Y cómo le voy a creer?

A: ¿Para qué quiere creerme?

Dr: No le pienso dar mi vida a usted sin alguna prueba antes.

A: ¡Ah claro! No es así como funciona.

Dr: ¿No?

A: No. Usted simplemente tómese esta pregunta como si fuera realizada por un ser superior y todopoderoso, que además tiene buen estilo vistiendo.

Dr: Eso haré.

A: ¿Desea usted viajar 100 años adelante y ver las implicaciones de su teoría en el mundo del mañana durante 3 simples días?

Dr: Sí.

domingo, septiembre 25, 2005

El Gen Egoísta

Cada vez me resulta más difícil ponerme a escribir aquí. Quizás sea simplemente porque estos días prefiero hacer otras cosas, pero la verdad es que cada vez pasa más tiempo entre actualización y actualización. A ver si con el nuevo curso me animo a seguir escribiendo.

Bueno, pero hoy toca hablar de libros, en concreto de "El Gen Egoísta". Este libro ya me dió algun post en el pasado, pero la verdad es que ha sido una de las mejores lecturas científicas de los últimos meses (lo pongo incluso por encima del libro de Punset, cuyo gran fallo es el querer abarcar tantos temas que no se mete en profundidad en casi ninguno).

El Gen Egoísta no es más que una nueva lectura de la teoría darwiniana de la evolución pero fijando el protagonismo de la evolución en el gen, no en el individuo ni en la especie. El propio autor nos dice que no comprende porque el libro armó tanto revuelo y que no se trata de una idea tan revolucionaria.

Lo primero que hace es definir el concepto de egoismo. Lo que pretende hacer es dejar bien claro que no pretende decir que el gen sea capaz de ser egoista, es decir, el gen es un simple trozo de código genético que no tiene consciencia. No puede decidir ser bueno o malo. El gen no está maquinando planes dentro del núcleo de nuestras células.
Para Richar Dawkins, autor del libro, el egoísmo es el aumentar las posibilidades de sobrevivir de uno mismo, rebajando las de los demás. En esta definición no se sugiere consciencia alguna para aquello que es egoista.

Un ejemplo podría ser un animal, un guepardo. Su rapidez es un signo de egoismo, ya que aumenta sus posibilidades de sobrevivir a costa de las del pobre antílope que tiene delante.

Luego se ocupa de definir el gen. Pues él no utilizará la definición normal de gen, sino que para él un gen será un trozo cualquiera de ADN, aleatoriamente largo. Un gen podría ser toda la cadena de ADN. Esto le da al gen una entidad más allá de la meramente biológica. Un gen puede no tener efectos en el cuerpo, o tener varios efectos.

Por "último" se pone en la tesitura de elegir aquello que realmente está expuesto a la evolución. Para sufrir los efectos de la evolución, esta "unidad evolutiva" tiene que durar lo suficiente. Un individuo, en realidad, no sufre ningún efecto de la evolución. Su existencia es demasiado corta, no sufre ningún tipo de selección natural, no puede mutar ni explorar las posibilidades.

Quizás a este respecto fuera mejor hablar de la selección de grupos. Los grupos de individuos sí que duran, más allá de la existencia de uno de sus miembros. Pueden incluso durar lo suficiente para ver los efectos e la selección natural. Los grupos exploran las posibilidades, sus diferentes individuos podrían asemejarse a mutaciones que le permitirán adaptarse.

Es muy sencillo llegar a la conclusión de que esta teoría es la mejor. Pero entonces muchos comportamientos quedan sin explicación. Y no nos olvidemos de una cosa, no son los propios individuos quienes sufren las mutaciones. Éstas ocurren a niveles inferiores antes de mostrarse al nivel del individuo. Quizás la mejor teoría sea la mezcla de ambas.

Y aquí llega El Gen Egoísta. Se puede ver al individuo, incluso al grupo, como un grupo mayor de genes, que se reproducen, se extienden, mutan, sobreviven... ¿Acaso la evolución no favorecerá a aquellos que tienen efectos egoistas? ¿No favorecerá a aquellos que tienden a aumentar sus probabilidades de supervivencia a base de disminuir las del resto?

Todo el libro se convierte en la explicación de muchos fenómenos bajo este nuevo prisma: Los insectos sociales, la solidaridad familiar, la competición entre sexos...

El último capítulo de la primera edición nos muestra un nuevo tipo de replicadores (como también llama a los genes), los memes. Los memes son unos replicadores diferentes a los genes. Surgen del gran invento humano, la cultura. Son simplemente unidades de información que se reproducen en las mentes de aquellos que los reciben y los predican entre sus conocidos. Todo esto que has leido hoy podría ser un meme, o incluso una cadena de ellos. Las mutaciones son simplemente las variaciones que cada comunicador mete en el mensaje (seguramente si leeis el libro luego esteis en desacuerdo con algo de lo aquí escrito).

Este asunto de los memes ha dado lugar a una nueva teoría bastante interesante de la que buscaré información más adelante.

El último capítulo de la segunda edición es un resumen de la mayor obra de Richard Dawkins, "El Fenotipo Extendido". Dado que pretendo encontrar y leer ese libro, no diré nada demasiado revelador acerca de él.

Simplemente diré que la tesis de Dawkins es que los genes de un individuo no solo actuan sobre el individuo, sino que son capaces de actuar sobre otros seres vivos e incluso sobre seres inertes, de manera que los genes tienen un brazo de influencia que llega más allá del propio individuo.

En resumen, un libro muy recomendable, de lectura amena y nada técnica ni difícil.

sábado, septiembre 17, 2005

La leyenda del Niño Espejo

Me rindo, no puedo hacerlo mejor. He tratado de plasmar en papel esa historia con tintes a "pesadilla antes de navidad" que hay en mi cabeza, pero no lo consigo.

Dado que este año se iban dos personas muy importantes en mi vida no quería hacer posts en los que desnudase mi alma repetidas veces, como hice el año pasado en el post correspondiente, y lo enfoqué más desde el punto de vista de una serie de historias.

La marcha de G dará lugar a un post futuro que también tengo en mente, pero quería empezar por orden cronológico de conocimiento. Además, todo parecía sencillo en este caso. Mi extraña relación de amistad con M dió lugar al concepto del niño espejo hace ya tiempo.

¿Que en qué sentido es extraña? Pues ya lo dice el relato (si es que al final no lo quité por no conseguir acabarlo). Normalmente la gente mantiene sus amistades por cosas como gustos comunes, intereses afines, esas cosas. No es así en este caso, o al menos no del todo.

El siempre fue una persona mucho más artistica y sensible que yo. Si tuvieramos que reducirnos a estereotipos de alguna serie o película, yo sería el cerebrito que lo reduce todo a física y matemáticas (el Sherlock Holmes, salvando las distancias de genio e irrealidad de existencia), mientras que el sería el artista romántico, más alejado de la razón y más del lado del hemisferio de las emociones.

Quizás precisamente fueron estas diferencias lo que durante tantos años ha hecho que lograramos superar todas las etapas de nuestra amistad, en algunas de las cuales la separación fue mayor que en otras. El hecho de que, no importa durante cuanto tiempo no habláramos, sabíamos que el otro iba a estar ahí, y que quizás no entendiera nuestros problemas, pero que siempre nos escucharía como si la vida fuera en ello.

La llegada a la Universidad fue un paso más en direcciones opuestas, que finalmente nos ha traido a la situación en la que nos encontremos, pero en aquel tiempo ¿quién lo sabía? Simplemente era la elección de una carrera.

Y en estos años la cosa no mejoró demasiado. Quizás fuera por el estar al final de nuestra adolescencia (en la que no creo haber entrado), pero nuestras posiciones en la vida se fueron radicalizando. Él fue acercándose más al lado artístico, sin abandonar del todo la Ciencia, que por algo estudia biología, mientras que yo me radicalizaba más en mi visión científica.

A veces, cuando me encuentro deprimido, me pregunto si no habría hecho mejor no separándome de él. Al fin y al cabo, la Biología me gustaba y era una de mis opciones de estudio. ¿Por qué no haber escogido el camino cobarde y haber ido al Cristo a estudiar animales y plantas? Quizás hoy no estaría yo en esta situación.

Pero luego miro atrás y me doy cuenta de que nuestra amistad siempre se ha cimentado sobre nada. Lo que se podría llamar un castillo en el aire, eso es lo que es. Porque no necesita cimientos. Siempre hemos caminado nuestro camino y siempre hemos disfrutado de la presencia ajena.

Yo opino que él siempre fue más social que yo. Tenía gran facilidad para hacer amigos. Recuerdo que alguna vez alguien me preguntó si no me molestaba, si no estaba celoso por la llegada de nuevos amigos a su vida. Sin embargo, él me ha mostrado a personas geniales que por mi mismo me habría perdido, entre los que se cuentan el ya nombrado G, pero también otros insignes, el más famoso de los cuales recibirá el nombre de L.

Su sociabilidad le llevó a desarrollar nuevas amistades en su facultad que han desembocado en sus nuevas compañeras de viaje (J y Ma).

Y esto nos lleva a la última época, dominada por un pequeño bar cercano al centro y con nombre de felino, en el que las veladas de los sábados e han convertido en momentos de interés altibajos, para que lo vamos a negar. Y es que hasta las amistades más antiguas pueden sufrir por la rutina.

Sin embargo en los últimos tiempos esas veladas me estaban resultando mucho más interesantes (quizás influenciado por sentir el fin tan cercano) y sin duda que las echaré de menos en los tiempos venideros.

Con esto no quiero decir que no tenga amigos con los que tener mis buenas charlas y tardes de entretenimiento. Sin embargo, cada vez son menos aquellos que pertenecen al ámbito no puramente científico y que me pueden mostrar las maravillas de otras maneras de ver el mundo. Y no me refiero al hecho de ser informáticos, la mayor parte de los informáticos que conozco tienen más cerebro que mis compañeros de colegio, sino a la mente más artística.

Sí, porque yo nunca sabré apreciar las maravillas del cine oriental de finales de los 60 y rara vez me veré realmente emocionado por un dibujo cualquiera. Sin embargo, me gusta ver que hay gente así, y por eso me gusta mi extraña amistad con mi niño espejo.

¿Pero no debería estar más emocionado? ¿No debería estar sollozando, pensando en esas tarde que, queramos que no, nunca volverán a ser iguales? Nada de un simple mensaje quedando a las 8, nada de sentarnos en la mesa de la esquina con sitio reservado, nada de conversaciones intrascendentes de recuerdos de hace 10 años, nada de conversaciones extrañas sobre cosas poco conocidas.

Como mucho habrá conversaciones telefónicas, pero la gente no llama simplemente para divagar sin más durante horas, cuando las divagaciones comienzan a costar unos euros duelen. Seguro que unos cafés cuando coincidamos de nuevo en Oviedo, o en otra ciudad.

¿Y porqué no estoy hecho un mar de lágrimas? Pues porque el momento de tristeza lo tuve el Jueves (lo siento mucho L, es que no me apetecía hablar, pero eres bueno) y porque hoy he pensado y me he dado cuenta que nuestra amistad ya ha pasado por esto. Que estas oscilaciones en el pasado han sido comunes. Y si bien la separación nunca había sido tan grande, estoy seguro de que los dos podemos contar con el otro cuando haya algo que merezca ser contado, una pregunta que mereca ser hecha o un momento que merzca ser compartido.

Es todo porque he comprendido que esto aún no se ha acabado. Al menos no por mi parte, y creo que en el otro lado del espejo me están tendiendo la mano.

jueves, septiembre 08, 2005

Del bien, el mal y las EEE

Dado que llevo unos cuantos posts depresivos, quejicas y sin contenido ni interés, vamos a cambiar de tercio.

Estos días, desde mi vuelta del Desierto, me estoy leyendo un libro muy interesante, El Gen Egoista, de Richard Dawkins. No es mi intención destriparlo ahora, más que nada porque cada página se vuelve más interesante, pero hay algo que me llamó la atención más allá del tema del libro. Bueno, no está más allá del tema, pero es un concepto que me resultó muy curioso y que posiblemente no trate cuando hable del libro en futuras ocasiones.

El concepto es el de "Estrategias Evolutivamente Estables" o EEE de aquí en adelante. ¿Qué es una EEE? Pues es sencillamente una estrategia que si se aplica hará que las cosas lleguen a un punto estable, en el que solo se producirán pequeñas fluctuaciones, pero nada cambiara de manera salvaje.

Me explico (que es lo que suele decir aquel que no se explica bien). Pensemos en funciones matemáticas (no no, no os vayais aún).

Tenemos funciones que provocan grandes variaciones, aleatorias y alrededor de ningún punto concreto. Luego tenemos el elegante seno, que provoca variaciones pequeñas, según la escala claro, alrededor de ún unico punto de equilibrio, el 0 en este caso.

Pues, de la misma manera que el seno, una EEE tiende a un punto de equilibrio. Sin embargo, dado que la naturaleza no se rige de leyes artificiales, la EEE no alcanza plenamente el equilibrio y se dedica a fluctuar alrededor.

¿Porque suelto este rollazo? Pues así, si nos ponemos de malas, porque es mi blog. Si nos ponemos de buenas, diré que cuento esto porque me parece algo realmente interesante, no solo desde un punto de vista científico.

La verdad, es que nunca había parado a pensar en la existencia de estas EEE, pero resulta bastante lógico. La vida tiende hacia un estado en que todo esté estable hasta que el entorno cambia drásticamente. Esto se debe simplemente a que si la vida va sobreviviendo en un entorno sin cambios, lo que llega al final va a cambiar poco en las siguientes generaciones.

Pero como decía, me puse a pensar más en su lado moral-filosófico. El ejemplo que Dawkins ponía en su libro es el de los halcones y las palomas. No los animales, sino distintos tipos de actitudes:


  1. Halcones: Son unos seres violentos. Si se enzarzan en una discusión no dudarán en usar sus puños y garras hasta dejar al otro malherido, o hasta quedar gravemente herido.

  2. Palomas: Son más pacíficos. Éstos discuten, claro, pero como mucho se quedan unos minutos discutiendo uno contra otro y cuando uno se cansa el otro se marcha, sin pegarse ni nada. De hecho, si les pegas, huyen.



Dawkins propone* una población con estos dos tipos de sujetos. En estos sujetos podemos discernir uno más benévolo y otro más sanguinario. Las palomas tan solo discuten y nunca dejan a su compañero malherido (no sé si llegaba al extremo de medio muerto). Sin embargo, los halcones no toleran una palabra en contra. En cuanto detecten otra manera de pensar actuarán de manera agresiva para suprimirla.

Así pues, para cada pelea tenemos 4 casos:


  1. Solo discutir.

  2. Dejar malherido al oponente.

  3. Recibir uuna paliza.

  4. Huir como un cobarde.



Todo nos lleva a pensar que una población de halcones es algo totalmente inestable. En el momento menos pensado llega otro halcón y te da la paliza de tu vida. Hay probabilidades de que llegue un depredador y te devore, o que llegue otro halcón y te muela más a palos.

Sin embargo, una población exclusiva de palomas es un lugar idílico. La gente camina por las limpias aceras, habla libremente. Nadie se pelea y tan solo se levantan la voz de cuando en cuando. Como mucho puede que te entretengas demasiado o alces mucho la voz y venga un depredador y te coma.

Una mezcla de ambos es lo que hay ahora. Algunos discuten libremente, pero otros se dedican a moler a palos a sus "enemigos" y tratan de imponer su voluntad.

La utopía es la primera, pero claro, es una utopía. Hemos dicho que la naturaleza suele admitir pequeñas fluctuaciones. Las utopías no.

Imaginemos Pigeon Town. Todos son palomas pero, dada la fluctuación de la naturaleza, nace un halcón. El halcón se hace el amo del corral. Aquel que no piense como él es atacado y, si bien las palomas pueden correr, el halcón les puede hacer daño. Que alguien se atreva a solicitar amablemente su comida al señor halcón.

Es decir, en Pigeon Town, los escasos halcones que surjan tendrán una gran ventaja, así que comenzará a haber más halcones (se me olvidaba comentar que esto era hereditario). Cuando haya más halcones, lo más probable es que se encuentren palomas, no otros halcones. No obstante, incluso en encuentros contra halcones, tienen un 50% de probabilidades de ganar.

Los halcones comenzarán a proliferar, pero llegará un momento que Pigeon Town, recien rebautizada como Hawk Town, tendrá demasiados halcones. Estos comenzarán a recibir demasiadas palizas, por lo que las palomas que se dedicaban a huir comenzarán a adquirir ventaja debido a su caracter afable y parlanchín.

Y comienza a fluctuarse sobre el punto de equilibrio, ese en que los halcones son los suficientes como para formar una policia contra ellos mismos, pero lo suficientemente pocos como para no cargarse del todo a las palomas.

Así pues, hemos visto como lo que en primera instancia era lo deseable es algo demasiado inestable como para prosperar en el mundo real. Quizás el bien y el mal no sean más que utopías de nuestra cabeza que no pueden existir en el exterior real. Sin embargo, hay tanta gente en su busca...




*NOTA: He tneido que cambiar un poco el ejemplo, no es exactamente el de Dawkins que incluia ciertas valoraciones numericas para cada caso posible, evaluando así su posibilidad de supervivencia. Incluso llegaba a una proporción ideal.

sábado, septiembre 03, 2005

Capítulo Final de Temporada

Cuando era pequeño me gustaba imaginarme que mi vida era una serie de televisión. Lo que hacía era visto por televidentes imaginarios, pero no al estilo Gran Hermano. Mis batallas de GIJOE eran películas que duraban horas y horas. Mis recreos eran series cortas. Incluso cuando dormía había cosas programadas para ellos.

Con el paso del tiempo me cansé de esa tontería, pero ahora, influenciado por Frasier y por el hecho de que esto ha llegado a su post número 100, me permito retomar la metáfora de la serie de televisión.

Mi vida suele ser anodina y poco interesante. No es que esto haya cambiado, dado que a no mucha gente le interesará lo que cuente, pero al menos van pasando cosas. Así que aprovecharé el post número 100 y la llegada del nuevo año lectivo para dar fin a esta temporada como se debe, con varios hilos abiertos.

Sí, varios. En primer lugar, comentemos los que ya han comenzado a explotar.

El cambio más radical que se espera es la marcha de dos de mis pilares. Si bien el año pasado ya tuve que vivir la perdida temporal de uno de mis mejores amigos, este año se marchan dos. Si bien es cierto que lo sobrellevo mejor que el año pasado, he apuntado en mi agenda el echarles de menos de vez en cuando.

Pero bueno, este es un post de resumen y mis dos amigos se merecen posts por separado. Simplemente quería dejar constancia del gran cambio.

Alejándonos de lo social y lo traumático, mi trabajo. No suelo hablar mucho de ello aquí, pero hay que hacerlo. Tras todo el verano rehaciendo la web de la facultad con Loki, hemos conseguido terminar la parte más pública. Sin embargo, hoy mismo nos ha informado de la urgencia que corre, por lo que tendremos que hacer una carrera en los próximos días (es bueno lo de que haya un webmaster sin exámenes) para lograr mezclar la nueva versión con el código ya escrito antes y que éste funcione.

Soy muy malo estimando tiempos y suelo ser realmente optimista, pero hoy por la mañana me estresé bastante y posiblemente sea algo que me llevará bastante tiempo estos días.

Acercándonos algo más a lo académico, está mi PFC. El Proyecto Fin de Carrera es, ahora mismo, una construcción mental que tengo en la cabeza. Es algo que realmente quiero hacer y que trataré de que poco a poco vaya comiendo tiempo a lo demás. ¿Qué quiero hacer realmente? Es decir, sé lo que quiero hacer, pero ¿por qué?* ¿No podría conformarme con algo mucho más simple? ¿Y dónde estaría el mérito?

Y ya en lo académico. Mi último año en la carrera, se acerca el momento temido de dejar Delegación. Como ya dije antes, la verdad es que lo llevo bastante bien porque cada vez voy haciendo menos, pero me imagino que además de dejarlo habrá que buscar una continuidad, lo cual no es fácil para mí.

Pero dejándose ya de obligaciones, vamos a aquello que más placeres debería dar en los meses siguientes. Mis proyectos personales.

Cuando me planteé este año "en blanco" decidí que tenía que hacer proyectos informáticos decentes. De hecho, creo que es lo que se debería hacer siempre. Me he pasado tres años yendo a clase de informática. Ahora es cuando realmente puedo aprender y disfrutar con ella. ¿Cuál es la prisa?

Así que primero surge la idea de la creación de una comunidad de blogs. Aprender ASP está bien y me servirá para afianzar mi experiencia de webmaster. La idea ha crecido también hasta convertirse en algo más que una comunidad de blogs para ser una comunidad de páginas personales muy configurables y totalmente estándar.

Luego, en un arranque apareció la idea del GIIC, Grupo de Interés en Informática Científica, que algún día exlicaré más detalladamente, pero que promete dar bastante juego a lo largo de este año si se lleva a cabo.

También ha llegado la idea de crear una radio digital. En principio esta idea llevará trabajo, ya que una radio, además de hacerla hay que dotarla de contenidos, pero seguro que algo surje.

Después de esto aparecen más ideas para hacerme sonreir. La docencia vuelve a llamar a mi puerta y quizás este año ayude a algún amigo con asignaturas de matemáticas. O quizás me dedique a aprender a conducir de una vez (gracias por recordarmelo :P).

Pero quien sabe lo que pasará. Todo esto junto con los habituales chascarrillos, despistes y alucinantes experiencias sociales en la siguiente temporada.




*NOTA: Gracias annonymous por iluminar adonde solo había oscuridad y permitirme discernir porqué de por qué.

martes, agosto 30, 2005

Tiempo para todo

Mi padre, cuando era pequeño me enseñó una valiosa leccion. "Hay tiempo para todo"

Yo era pequeño y mi padre trataba de enseñarme que hay tiempo para acabarse en el Super Mario Bros 3 y estudiar Sociales, por lo que yo no deberá haber esperado que esto fuera una regla universal. Ya me imagino a Dios diciendo "tiene más cosas que hacer, rebajar la velocidad del tiempo".

Pero yo era un niño feliz, conseguí estudiar Sociales y acabarme el Mario.

Con el paso del tiempo llegas a la carrera y el tiempo comienza a acortarse. Es curioso que cuando más necesites el tiempo, en tu etapa adulta, más corto se hace este... Pero es algo cierto de lo que una encantadora profesora de informática me avisó años atrás "Según te haces mayor, el tiempo pasa más rápido".

Luego, todo se combina. Estudios psicologicos han mostrado que el ordenador, junto con la existencia de Internet y demás provocan un curioso desfase en esas partes del cerebro que te indican el paso del tiempo. Por que sí amigos, hay una parte que se dedica a eso. Evolutivamente hablando debe ser malo quedarse en el arroyo mucho tiempo porque vienen los depredadores, así que una parte delc erebro se ocupa de darte el toque. No obstante, el cerebro focaliza demasiado la atención, y cuando te encuentas muy absorto no oyes esa alarmita*.

Así que, no solo me hago mas viejo, sino que suelo pasar el tiempo delante del ordenador o concentrado leyendo, por lo que el tiempo vuela. Pero todo va bien. Para estudiar y quedar con mis amigos siempre hay tiempo.

Sin embargo, este año me da por ser becario, por lo que cuatro de esas horas se van en trabajar, el tiempo comienza a escasear. Creo haber dicho lo pillado de tiempo que estuve el año pasado, asi que voy a dejar de dar la paliza.

Este año que viene se presentaba muy libre. De hecho, todos tienen esa idea, un segundo año sabático en la carrera. Sin embargo, comienzan a surgir cosas, ideas y proyectos.

¿Dónde están esas bonitas palabras de animo ahora? Después de mi retiro esta semana en el Desierto de los Monegros caa vez me convence más el hecho de que no, no hay tiempo para hacer todo lo que quisiera.

Por supuesto, hay tiempo para hacer un poco de todo, pero no para hacer todo, que no es lo mismo. Esta semana me he leido un libro de 700 paginas de Isaac Asimov y me acabé el de Punset, algo impensable en época de trabajo, y me quedan otros 21 libros en cola, más uno que empecé y no terminé aún.

Quisiera leer más, como cuando era más pequeño, no mucho, hace dos años o tres. Mi PFC crece en mi cabeza, mientras mi agotado cerebro me intenta convencer de que no me complique la vida. Mi curiosidad cinéfila me dice que me deje aconsejar para ver películas más allá del cine de Los Prados. Mi curiosidad musical me dice que me meta de lleno en esa tarrina de Jazz. Mi curiosidad científica me dice que comience esos proyectos que tengo que hacer en la Facultad. Mi ánimo escritor me recuerda que existe este blog y que no se me ocurra dejarlo de lado. Mi sentido de la responsabilidad me recuerda que sigo estando en una Delegación que he dejado abandonada. Mi recién adquirido y nada desarrollado sentido social me dice que no me olvide de las personas que me rodean. Mi cuerpo me dice que descanse un poco.

Y es que no hay tiempo para todo, no tengo tiempo para todo. Demasiados caminos. Demasiadas cosas. El mapache vuelve a suspirar. El explorador titubea de nuevo. ¿Y porqué he de elegir un camino?




*NOTA: Para el caso de los ordenadores, creo recordar que el fenómeno hasta tenía nombre clínico. Si algún día lo recuerdo lo pondré.

viernes, agosto 19, 2005

Spam!

Te amo Dios...

Estaba yo pensando ene scribir algo para el blog, que temas hay, pero hoy no me apetece escribir nada de lo que ha pasado esta semana, así que me apetecía tocar un tema estúpido, algo relajante. De repente, ¡un comentario en el blog! Hago sonar la campana de regaliz y voy corriendo a leerlo cuando me encuentro... ¡SPAM!

Pues nada... Que en lugar de borrarlo sin parar me ha dado por leerlo. ¿Por qué? Pues porque pensé que en un post que alababa las maravillas de Internet, esta imprenta del siglo XXI, resultaría ridículo censurar a alguien, además del hecho de que me resulta bastante irónico ver las palabras de nuestro querido Roch: "La palabra es como la moneda." encima de spam.

Bueno, comencemos, el spam es sobre FCPG, algo de seguridad.


A U.S. based-company

¿Una compañía basada en los Estados Unidos? ¿Qué pasa? ¿Todo partió de la idea de una potencia mundial dispuesta a defender el mundo de la injusticia y la pobreza?

With violent and white-collar terrorism on the rise,

Ah no, es que se basan en los métodos estadounidenses para convencer a la gente...

companies are starving for innovative security solutions.

Compañía: ¿Cuál es su propuesta para defender nuestra compañía?

Vendedor: Pues tenemos pensado establecer planes de emergencia para cualquier tipo de catastrofes, así como habilitar a los lados del edificio sendas escaleras de evacuación, para no depender del asecensor

Compañía: Y...

Vendedor: Además tenemos un cuerpo de seguridad formado por los mejores hombres, entrenados con las mismas técnicas de los marines y que morirán por la compañía si es necesario.

Compañía: Rechazado. ¿Usted?

willy: Yo tengo Oompa Loompas.

Compañía: Innovador... contratado.

FCPG is set to bring hot new security solutions to the industry, with currently over 40 governmental and non-governmental contracts, being negotiated.

Va a firmar contratos con 40 gobiernos y otras organizaciones... pero viene a poner spam a mi blog... Evidentemente se piensa que el número de visitantes de abajo es al día y que está pasado a euros...

Bueno, eso, o que me está engañando vilmente, claro. Pero hay terroristas sueltos, mejor sigo leyendo.

Why consider Faceprint Global Solutions (FCPG)?

Pero ¿teneros en cuenta para qué? Si esto es un blog. Sé que hay gente que me considera despreciable por él, pero espero no tener que recurrir a una empresa de seguridad para salvarme de las palizas.

Faceprint Global Solutions (FCPG) holds the exclusive marketing rights from Keyvelop, to sell the world�s leading ncryption technology to be distributed directly to the Healthcare industry in North America.

Siento ser repetitivo... Pero si tienes la exclusiva sobre los derechos de distribución en la sanidad estadounidense... ¿Qué quieres? En serio, yo aún no he leido nada que me estés vendiendo y esto empieza a ser estúpido. La marca en la que se deja de leer spam normal ya ha pasado. ¿No te han enseñado que el spam ha de ser corto e impactante? ¿Que ha sido del típico ENLARGE YOUR PENIS?

being a full-service provider to the multi-application smart card industry.

Vale, cuando funde mi primer concesionario cogeré el ovni que yo mismo habré arrancado de las manos de un alienígena del mundo 6 del Mario 3*, el cual me dijo "lo tendrás si me lo quitas de mis calientes manos muertas", y iré hasta las oficinas de esto, cuyo nombre no me acuerdo, queden donde queden para contratarlo en persona. Ya le preguntaré al primer replicante que me encuentre en sus oficinas.

Apometrix's forecast of over 300 customers and sales of more than $50 million in North America over the next five years, appears very realistic,

Guau, esto ya suena interesante...

according to company management.

Ah... Así que según vosotros ganaréis mucha pasta... Que forma más genial de publicitar algo...

Faceprint Global Solutions (FCPG) is pleased to announce that IBM will now offer the world�s leading encryption software to its major Healthcare clients in North America.

Que guay, ¿habeis firmado un contrato con IBM? En serio, ¿qué coño haceis poniendo spam en mi humilde blog? Casi me siento obligado a pagaros porque pongais aquí vuestro sello de calidad...

This is a continuation of the progress made by everyone associated with FCPG and its partners.

Esto... No estareis intentando venderme acciones ¿no? Quiero decir, esto sería el spam de más alto standing que jamás hubiera sufrido yo, y de la dirección de la facultad me llegan bastantes...

Companies That Explode onto Investor�s Radar Screens. This sto,ck will not be a Secret for long. Then You May Feel the desire to Act Right Now! And Please Watch This One Trade!

¡SÍ! ¡QUIERO ACTUAR! I WANNA BE A LUMBERJACK!

The publisher of this newsletter does not represent that the information contained herein are true and correct.

Menos mal, porque juro que iba a coger mi teléfono, llamar a mi agente de bolsa e invertir en una compañía totalmente desconocida para mí, que ha establecido contratos con 40 gobiernos, varias organizaciones y que se ocupará del sistema sanitario estadounidense y de los europeos, pero que tiene tiempo para dejar un mensaje en este humilde rincón de Internet carente de sentido para casi todos.

En fin...




* NOTA: Es el mundo de hielo. Por eso luego la tontería de las manos calientes muertas pretende ser graciosa.

martes, agosto 16, 2005

Imprentas y Blogs

Siempre pensé que las grandes ideas tienen derecho a triunfar. Es algo así como un derecho divino. Nos deberíamos plegar ante ellas por eso, porque son grandes y porque lo mejor que podemos hacer es tratar de que se hagan realidad.

Hace unos siglos un alemán llamado Gutenberg inventó la imprenta. El primer paso en la liberación de la cultura. Quizás nos resulte algo irónico que el primer libro impreso sea la Biblia (creo), pero la idea de acercar los libros y generar una corriente de literatura y cultura estaba en marcha.

Una de las cosas que diferencia al ser humano de los animales es el uso del lenguaje y su capacidad para crear una cultura social, algo así como una bolsa de conocimiento que nos ayuda a no tener que inventar en cada generación las leyes de la gravitación de Newton.

Aunque un mono llegara algún día, por una chispa momentánea, a comprender la realidad entera del Universo, no sabría como decirlo a los demás monos, por lo que ese conocimiento moriría con su él, lo cual seguramente causara a nuestro simio omnisciente un gran estrés que derivaría en una muerte aún más rápida*. ¿No es irónico? Moriría antes por su miedo a morir antes...

Así que la imprenta es la primera gran responsable del estado en que ahora mismo estamos. Y no, no me refiero a todo lo malo que tiene la sociedad actual, sino a las cosas buenas que tiene y a lo que podría tener.

Pero esto seguía generando un problema. Los libros son algo físico y, en el mayor de los casos, pesado, por lo que la cultura no estaba aún homogéneamente repartida.

Hace muchos años, Tim Berners Lee trabajaba en el CERN y estaba cansado de no poder acceder de manera sencilla a la información de otros científicos. Los libros y demás estaban bien, sí, pero para el desarrollo científico comenzaban a quedarse un poco atrás.

Lamentablemente acceder a los ordenadores de otros y a sus datos comprendía tener que lidiar con un entorno tecnológico realmente heterogéneo, por lo que Tim (¿Puedo llamarte Tim?) ideó una red situada un nivel por encima de todos esos ordenadores en el que la compartición de información se hiciera de manera homógenea y mucho más sencilla.

La imprenta del Siglo XX acababa de nacer. Sin embargo, esta imprenta es algo más complicada que la primera, por lo que aún hoy, en el Siglo XXI, sigue desarrollándose. Su máximo potencial está aún por llegar, si es que tiene un máximo.

¿Porqué cuento esto? Acabo de leer la siguiente noticia: El padre de la WWW elogia los weblogs.

Según Tim, los weblogs se acercan aún más a la idea (él utiliza la plabra "visión") original que él había tenido de Internet. Un sitio donde no hagan falta conocimientos técnicos de ningún tipo para dejar patente tu opinión y para agregar información al ciberespacio.

Ayer mismo un amigo cineasta era instruido sobre las maravillas de los blogs y de ciertas licencias de contenidos (quizás de tarde me una a Creative Commons). Quizás algún día se llegue a un espacio de intercambio artístico-cientifico-cultural que eleve a la humanidad.

Aparte de eso, hoy he descubierto un maravilloso blog cuyo unico objetivo es difundir el programa de Televisión Española Redes, permitiéndonos obtener los programas de una nueva herramienta de esta imprenta virtual, las redes P2P e incluso discutir sobre sus contenidos (en ocasiones algo raros y fantasiosos).

Después de todo, Internet quizás sirva algo más que para porno. O eso esperemos...




*NOTA: A este respecto he de recomendar a todos la canción de Pink Floyd Keep Talking. Y si no conoceis a este grupo os recomiendo el disco Echoes o el The Wall

sábado, agosto 13, 2005

Charlie y la Fábrica de Chocolate

Siempre me da por analizar las cosas hasta la saciedad. Pero hoy no. Hoy solo sé tres cosas:


  1. Soy feliz.

  2. Nunca sabré por qué.

  3. No me importa.



Ayer fue el estreno de Charlie y la Fábrica de Chocolate*. Y pese a la falta de algunos amigos, fuimos corriendo al cine para verla cuanto antes.

Creo que iba totalmente predispuesto a dejarme maravillar por la extraña imaginación de Tim Burton y no esperaba nada más que una película que me entretuviera y me hiciera sentir bien durante la misma. No es que en otras películas me peguen ni nada por el estilo, simplemente es que las películas de Tim Burton me hacen sentir bien.

Recuerdo cuando el año pasado (creo que fue el año pasado) se estrenó Big Fish. Salí del cine extasiado y muy muy contento. La historia no era nada del otro mundo (lo cual no quiere decir que no tuviera su cosa), pero me hizo sentir bien y feliz como ninguna otra película lo consiguió en mucho tiempo.

Ese era mi reencuentro con Tim Burton. Eeduardo ManosTijeras o Bitelchus quedaban demasiado atrás en la memoria y sus últimas obras eran El Planeta de los Simios y Sleepy Hollow. Si bien la segunda me encanta por lo entretenida que se me hace, no es nada del otro mundo, así que Big Fish fue una maravillosa sorpresa.

Este año ya me pilló menos de sorpresa, pero aun así me pudo. Cuando acabó la película sentía una sensación de felicidad en la boca del estómago enorme. Tuve un pequeño reflejo de ponerme a analizarlo, pero apareció Willy Wonka detrás mio y me dijo "¿Por qué? Sólo se feliz.", así que haciendo caso a Willy y a Charlie, simplemente seré feliz, por eso este post es tan corto, porque no tengo nada que analizar, porque las golosinas no tienen sentido.

Gracias Tim Burton.

* NOTA: Esta película te hace liberar endorfinas lo que provoca una sensación muy parecida a la que se tiene cuando estás enamorado de alguien.

viernes, agosto 12, 2005

El curioso incidente del libro en la FNAC

Hace unos meses estaba yo en la FNAC con unos amigos cuando unos me señalan un libro* y me dicen "ey mira, pero si eres tú". Me acerco picado por la curiosidad y leo: A sus quince años, Christopher conoce todas las capitales del mundo, puede explicar la Teoría de la Relatividad y recitar los números primos hasta el 7507,.

Bueno, yo a los quince años no sabía nada de eso (y aún ahora, como mucho, puedo explicar la teoría de la relatividad, pero la restringida, no la general). Supongo que es lo que tiene crearse un aura de misterioso genio científico. Todo lo que digo sobre ciencia es cierto porque... yo soy el científico. ¿Tú quien eres? No veo tu chapa de científico ¿Artista? ¿Estoy opinando sobre un jodido cuadro de algún extraño artista contemporáneo francés? Entonces cállate. Como decía, la tierra tiene forma de tetraedro invertido...

pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Oh vaya, la descripción del libro continúa, y eso ya no es simpático... Bueno vale, trataría de negarlo, pero es absurdo hacerlo a estas alturas. Llevo 90 y picos posts aquí y he tenido que pedir perdón por alguno de ellos, pero dejemos el pasado embarazoso.

Le gustan las listas, los esquemas y la Verdad. Bueno, algo parecido escribí tiempo ha, cuando hablaba sobre lo que me gusta que ciertas cosas sigan unas reglas.

Bueno, en resumen, me quedé intrigado por este libro, así que me lo compré tiempo después, cuando tenía que hacer un regalo (que, casualidades de la vida, fue este mismo libro).

El libro comienza muy bien. Christopher decide escribir un libro (por recomendación de un profesor) y escribe sobre lo que ha pasad en su vida últimamente, el asesinato de un perro de su barrio. A partir de aquí el niño comienza a montar en su cabeza una historia de misterio.

¿Por qué me gusta esto? Bueno, yo de pequeño tenía imaginación a raudales y unos amigos tan imaginativos y aventureros (he estado pensando 3 minutos eufemismos para 'estúpidos') como yo. Lo que hacíamos era ver algo peculiar (en el mejor de los casos) e inventarnos una historia alrededor de ello.

Jugamos durante bastante tiempo en una zona que se usaba para reparar máquinas de tren antiguas. Allí encontramos huesos, nos imaginamos cadáveres y hasta llegamos a entrevistarnos con el director de aquello para averiguar más sobre la historia antigua del lugar.

En otra época nos entreteníamos razonando sobre la existencia de pasadizos y tesoros en nuestro antiguo colegio y alguna cosa más que tampoco viene a cuento.

Por eso, esa parte del libro me gusta. Me recuerda a mí de pequeño (Christopher es algo más peculiar) y me entra así como modorra.

Hombre, supongo que es bueno abandonar ese mundo de imaginación para entrar en el mundo real, pero nunca me arrepentiré de las tonterías que llegué a hacer.

Por otra parte, el libro se intercala con capítulos muy buenos donde el niño va dejando salir su personalidad, e incluso un capítulo donde expone brevemente la teoría de la relatividad.

Entonces llegamos al núcleo del libro donde se descubre la verdad y el misterio es desvelado (misterio muy previsible, por otra parte). Esta revelación tiene consecuencias catastróficas en la vida de Christopher. No puedo detallar mucho pues a alguno de mis lectores igual le interesa descubrirlo por si mismo.

Aquí se acabó la aventura imaginaria. La realidad ha golpeado a Christopher. Podría parecer que el libro pierde algo de interés, pero Christopher se vuelve un niño inconsciente. No ignora lo que ha pasado, sabe que ha pasado, pero no está enfadado por ello. No está enfadado por aquello que ha pasado, sino porque ha pasado.

No sé si me explico. Es como si un amigo le robara la cartera a mi padre y yo me enfadara porque no me lo hubiera dicho, no porque le robara la cartera.

El libro continua y Christopher se muestra como un niño (lo que es), que ignora lo que pasa a su alrededor para fijarse solo en pequeños detalles, que puede llegar a exasperar a los que le rodean y que así, finalmente, logra mantener su inocencia infantil intacta, o casi. Eso yo lo hice bastante tiempo de pequeño, y aún ahora, a veces lo hago.

Así que, finalmente, Christopher se parece a mí sí, pero yo no sabía explicar la Teoría de la Relatividad, ni contar números primos hasta el 7507 ni recitar todas las capitales del mundo.




* NOTA: El libro es El curioso incidente del perro a medianoche.

jueves, agosto 04, 2005

Snapshots - - El señor de las Moscas



Durante mi estancia en la Euskal mis padres se fueron el fin de semana a casa de unos amigos por Castilla.
Al volver de Bilbao me pidió mi madre que enviara las fotos a la FNAC para que las imprimieran, y me puse a hacerlo por Internet.

Y claro, me puse a mirar las fotos. Eran las tipicas fotos de comida campestre en casa de amigos. Todos muy alegres y campechanos, cuando llegué a esta foto.

No sé porqué pero me gustó. Quizás sea por el desenfoque en la mesa excepto en la altura de la mosca, aparte del zoom a la mosca.

Pero supongo que lo que más me gustó fue encontrarme la foto en medio de tantas otras fotos normales de día de comida campestre. Esta es la última foto de hecho.

Estuve un tiempo pensando en colgarla. Ya sabía como subir fotos a blogspot, así que era sencillo. Sin embargo, tenía que conseguir de nuevo los programas (picassa y hello) y la vagancia me pudo.

Pero a los pocos días L actualiza su photoblog y me volvieron las ganas de intentarlo, así que lo subí.

Después de hacerlo y mientras escribo esto, he trasteado un poco con el picassa, que viene a ser un programa organizador de fotos y que permite hacer unas cuantas cosas con ellas, de los chicos de Google. Tras hacerlo, he conseguido la segunda versión de la foto.



No sé si me gusta más que la primera. A favor tiene el blanco y negro, que me gusta en casi cualquier foto y un poco de saturación que le da otro toque a la mosca.

En contra tiene que no es la foto original, no planeada, espontánea y rara de un tranquilo día de comida campestre. Y eso pesa.

martes, agosto 02, 2005

Van Morrison (Toma 2)

Bueno, lo intenté hace casi una semana, volvamos a ello.

Hace un mes o así, mientras bajaba de la facultad vi en el escaparate de una peluqueria (si, tengo la mania de mirar cualquier tipo de escaparate) el anuncio de un concierto de Van Morrison.

Al llegar a casa se lo dije a mi padre, el cual se puso muy contento, y durante 5 minutos me sentí buena persona y mejor hijo. Acababa de hacer a mi padre feliz porque iría a ver a uno de sus ídolos a Gijón, y todo ello sin costarme nada.

Pero el destino es muy gracioso, así que mi Padre me pidió que le acompañara. Y allí estaba yo, en un concierto de Van Morrison sabiendo bastante poco de él y habiendo escuchado bastantes pocas canciones suyas.

Van Morrison es uno de esos artistas que "tienen muy buen nombre y que seguro que son buenos". Hay muchos otros, la gran mayoría son de jazz, blues, etc. Música muy buena pero que te tiene que apetecer escuchar. Y claro, ya me cuesta abarcar la poca musica que escucho, como para ponerme a hacer malabares con todos ellos, por lo que se acaban convirtiendo en artistas que "tienen muy buen nombre y que seguro que son buenos".

Lo que ocurre con estos artistas es que escuchas algo suyo y te preguntas porque no les has prestado atención hasta entonces, por lo que te concentras en ellos y das de lado a otros artistas que "tienen muy buen nombre y que seguro que son buenos".

Como decía, allí estaba, esperando a que saliera Van Morrison. Después de redibujar un poco la distribución de sillas de la plaza de toros (no me apetecia verlo en un ángulo de 83º), nos sentamos casi de frente y nos pusimos a disfrutar.

La música es muy buena (fijo que no hace falta que lo diga), pero tampoco es una de estas puestas en escena que te exiga mirar ale scenario embobado. Así que, después de fijarme en que uno de los músicos es un profesor de mi facultad (lo juro, y de hecho desapareció en los días previos y posteriores al concierto) mi mente se iba al son de la música.

Llegado un momento incluso pensé en sacar mi cuaderno Indiana y ponerme a escribir, pero mi padre no me habría mirado muy bien y yo me habría perdido parte del concierto, así que seguí mirando.

Mi Padre disfrutaba como un niño. Cada poco me llamaba la atención sobre el virtuosismo del tipo del trombón, o tarareaba la canción. En la cuarta canción los dos seguíamos el ritmo de palmadas de la música junto con el resto del público, lo que me permitió descubrir de dónde he sacado mi total descoordinación musical.

Sin embargo, en mi, la sensación era la misma, esto no es concierto para una plaza de toros. Al final, después de hora y media, dejarme las manos aplaudiendo y cantar "gloria" y "brown eyed girl" salimos de la plaza y nos vamos a la estación.

Y ¿Quién quiere coches existiendo el placer de viajar en tren? Nos sentamos en un vagón y comenzamos a intercambiar opiniones sobre el fantástico concierto. Tras ponernos de acuerdo en que Van y sus acompañantes no saben tocar casi nada, mi padre me sorporendió con lo que yo llevaba tiempo pensando: Esto donde se disfruta realmente no es en una plaza de toros, sino en un local pequeño, de estos tipicos bares de jazz..

Puede parecer estúpido, pero esa noche es el momento padre-hijo más emotivo que recuerdo en mi vida reciente. No en vano, mi padre es el que más me ha influido en mi gusto musical.

Bueno, finalmente esta vez no se me fue el tema de las manos y escribí lo que quería. Espero que haya más conciertos.

jueves, julio 28, 2005

De lo Normal y lo Bueno

P: ¿Viste lo de ese marroquí que se bebió una botella de ácido clorhídrico y se murió?
B: Normal.
P: ¿Normal? ¡Fascista de mierda!
B: ¿Qué?
P: Así que te parece bien ¿no?
B: No... pero si bebes una botella de ácido clorhídrico... Lo normal es que mueras.
P: Pero la confundió con agua.
B: Vale... Si yo no digo que el chico tuviera la culpa. Solo digo que es normal que te mueras si te la bebes.
P: Había que prohibir el ácido clorhídrico.
B: Bueno ya, pero es que se usa en muchos laboratorios y demás...
P: ¡Eso claro! Entonces propones que den a todos una botella de ácido clorhídrico!
B: ¿Qué?




Por lo que se ve, el mundo ha seguido rodando durante la Euskal, pero no son buenos tiempos. El sentimiento que me inunda ahora es el que debía tener Gandalf cuando veía venir la tormenta, algo así como "Dios, la que viene... Y yo no puedo detenerlo solo".

Durante este aciago fin de semana la policia londinense se ha cargado a un pobre joven brasileño tras confundirlo con un terrorista suicida.

Y ahora que han llegado aquí el lado racional de mi cerebro y el lado reptiliano, continuemos con el post.

Por un lado, resulta muy claro que ha sido un error catastrófico, como siempre que se ejecuta a un inocente por un crimen que nunca cometió (por eso es inocente, pero había que dejarlo claro). Creo que todos estamos de acuerdo a este nivel, veo a los dos lados del cerebro tomándose una copa de fino vino francés.

Pero claro, un error aparece en escena y siempre que esto pasa hay que buscar un culpable. En este caso los culpables son 20* policias de Londres, que son los que dispararon. Es cierto que tenían ordenes de arriba de disparar a todo sospechoso, pero no dejan de ser personas independientes capaces de desobedecer una orden.

Ahora llegamos al primer punto conflictivo. ¿Deben desobedecer esa orden? No se me malinterprete, no quero decir que los agentes de la ley deban ser meros robots. Sin embargo, se supone que las ordenes las reciben de estamentos que están bastante más preparados que el ciudadano medio y que deberían saber, más o menos, como controlar estas situaciones.

Vaya, el lado reptiliano ha roto la botella de vino y está tratando de apuñalar con ella al lado racional. Claro, esto sería conceder el total voto de confianza a nuestra clase dirigente... Sin embargo, ellos no dejan de ser personas que se pueden equivocar, y dejar toda nuestra confianza y voluntad en ellos puede entrañar unos riesgos demasiado grandes que George Orwell o Aldous Huxley ya reflejaron bastante bien en libros como para ponerme a decir tonterias ahora.

Pero hemos tocado un punto importante en la disertación. Los gobernantes no son más que personas. Pero ¿qué son los policias? Pues eso, personas. Sí claro, han sido preparados y entrenados para soportar situaciones de gran tensión, es su trabajo. ¿Han sido entrenados para esto? Me rio con solo pensarlo. Dudo que en las prácticas de la policia introduzcan una situación de psicosis tal y como la que se vive ahora.

¿Como reaccionaría una persona normal en este caso? Pues he aquí el gran problema. He visto a grandes tertulianos discutirlo en la radio. Incluso he visto a personas inteligentes haciéndolo. Y todas las discusiones tienen algo en común, duran mucho tiempo.

Cada persona adopta una posición y rara vez cambian de lado, pero en todas las ocasiones que he visto unos y otros se argumentan y contraargumentan. Cada argumento es una respuesta al anterior hasta que varios minutos después la discusión entra en un bucle, o se acaba, y no aparecen nuevos argumentos. Pero ya se han gastado varios minutos.

El policia en cambio no tiene minutos, ni siquiera segundos para reaccionar. Da el alto a alguien con una mochila (personalmente, me daría igual el color de su cara) y ese alguien echa a correr. Por lo que tengo entendido el fallecido corrió hasta la estación del metro.

Desde mi punto de vista los agentes hicieron algo muy humano. Su lado reptiliano corría por delante de ellos con el dedo en el gatillo, sin embargo, el lado racional les impidió disparar mientras el sujeto no se encontraba en un lugar lleno de gente, es decir, la calle.

Curiosamente, este es uno de los puntos que se critican acerca de su actuación, porque lo que hicieron fue poner las vidas de otros en peligro. Si no me equivoco, eso lo dijo un familiar del fallecido.

Como decíamos, el lado reptiliano corría y corría. Entonces, el joven entra en el metro, se salta las barreras de seguridad y se dirige a la Plataforma Norte. En este instante el lado racional se deshace.

La situación es la siguiente. Un hombre sospechoso, con un paquete sospechoso, huye desde la calle hasta una zona poblada del metro de Londres. El lado racional aquí no sirve de mucho. El policia no se pudo permitir pensar mucho y tuvo que dejar salir el instinto, la bestia que lleva dentro, el lado reptiliano, y actuar.

Por supuesto que fue un error. Espero que indemnicen a la familia y que los policias pidan perdon, si no lo hicieron ya. No me involucra emocionalmente y eso es lo que me permite estar tan clamdo. Si fuera un familiar o un amigo posiblemente mi lado reptiliano clamara más justicia. Yo me puedo permitir usar el racional.

Lo anterior no quita que siga viendo normal la reacción de los agentes de policia, teniendo en cuenta las circunstancias. Porque, al fin y al cabo, al entrar en la policia no te extraen la naturaleza humana, no te dejan sin lado reptiliano del cerebro. Me acuedo que en "Yo, Robot" Will Smith se quejaba acerca de los robots porque eran capaces de calcular las situaciones de riesgo en probabilidades y siempre hacían lo más favorable, no lo mejor. El policia medio no es cpaaz de hacerlo.

Pues eso, que seguimos siendo seres humanos, y que somos nosotros y nuestras circunstancias. Esto no se reduce a "Han matado a un inocente". Más bien es un "Han matado a un chico al que dieron el alto y echó a correr, que se dirigió hacia una estación de metro un día después de un intento de atentado con un bulto sospechoso y que no se detuvo ante los gritos de los policias, y que resultó ser inocente".

Porque es curioso, la causalidad no puede viajar hacia atrás en el tiempo**, es decir, un efecto no puede preceder a su causa. Sin embargo juzgamos a esos hombres por algo que se supo después, que el desafortunado era inocente. Me pregunto que hubiera pasado si hubiera sido terrorista, si habríamos alabado su habilidad.

Pues eso, obviamente no me parece bien que asesinen a alguien. Los errores, por lo general, no me parecen bien. Sin embargo, este error, como muchos otros, me parecen normales.

P.D: Por favor, incluyan en sus comentarios cuantos puntos de fascista he ganado hoy. Mi familia ya vuelve a creer que voto a la falange.

* NOTA: Según los testigos, 20 agentes corrían tras el desafortunado joven.
** NOTA: Se podría decir que es la razón más filosófica contra los viajes en el tiempo. El ejemplo más claro es el problema del asesino de su propio abuelo.

miércoles, julio 27, 2005

Van Morrison (Toma 1)*

Estos han sido unos días de total paz y tranquilidad. Después del año más ocupado y estresante que logro recordar en mi corta vida, un descanso de una semana ha sido lo justo y necesario para lograr sobrevivir con mi ritmo actual de vida.

Sí vale, mi vida no es un desenfreno de acción, pero este año he tenido bastantes proyectos en marcha y a la vez y esas cosas se van acumulando en mi cabeza y al final acabo con un estrés considerable.

El verano tampoco lo mejoró, porque a pesar de que tenga buen nombre yo sigo trabajando en la web de la EUITIO y eso es de todo menos relajante. La verdad es que el trabajo no está bien pagado, pero aún así me encanta. Siento que elt rabajo es bien valorado y encima es una manera de "investigar".

Vale, no descubriré un nuevo planeta con esto, pero es una manera de aprender cosas que de otra manera no sabría y es lo más cercano que tengo por ahora a un trabajo de verdad. Además, trabajo con otra gente.

En principio trabajé con W y fue algo muy bueno y gratificante. Para comenzar a trabajar con una tecnología que, para qué negarlo tampoco conocía demasiado bien, tener a alguien como W es toda una ayuda. No solo es un genio y trabaja muy bien (aparte del tiempo libr que tenía el cabrón), sino que te enseña lo que le preguntes.

Luego W se tuvo que ir (algunos dicen que tuvo un problema con los guionistas de la serie) y atterizó L en el lugar.

El trabajo con L es diferente (más que nada porque se suponía que yo era el que llevaba algo más de tiempo). Es posible que dentro del caos organzativo nos compenetremos mejor, pero seguramente esto se reflejará mejor cuando tengaos horarios simultáneos, no como ahora.

Me encanta trabajar con amigos, la verdad. Soy una persona que necesita de bastante tiempo para comenzar a conocer a la gente. Y no me refiero a conocer una persona de hace años, sino bastante tiempo andando con ella. Lo que a muchos otros les puede resultar medianamente obvio en lo que al comportamiento humano se refiere, a mi me cuesta bastante más. Por algo soy un chico poco empático y poco sociable.

Por eso trabajar con ellos me ayuda a meterme un poco más en su personalidad. Me ayudó estar unos meses con W y seguro que me ayuda estar más meses con L.

Bueno, en principio esto iba a ser un post sobre el concierto de Van Morrison, pero de nuevo el mind-writing me ha llevado hasta nuevos parajes.

Quizás luego intente escribirlo d enuevo (o mañana).

*NOTA: Normalmente el título es lo primero que escribo del post, para definir el tema. Esta vez se me fué, pero no quería cambiarlo demasiado, así que le puse lo de Toma 1.

viernes, julio 01, 2005

Chico conoce a chica y se enamora

Los primeros copos ya había caido hacía horas y reposaban bajo una capa de unos centímetros de nieve. Nuestro amigo viandante se queda mirando a unos niños jugando con la nieve, inocencia jugando con pureza, mientras unos coches tratan de circular sobre una carretera que anteriormente contenía un paso de cebra.

Cruzó y se acercó a un nuevo café de aspecto moderno. Se sacudió los copos de neve de su gabardina marronácea. En realidad, la gabardina no le protegía de la nieve, pero su color y su tejido le dan a nuestro amigo una sensación de calor interno que le ayuda a luchar contra los rigores del invierno.

Entra en el café y busca a su cita. Un grupo de amigos discute en una mesa cercana, dos chicas comparten intimidades al fondo, una chica lee un libro. Se queda mirándola un instante y, por un segundo, su ceño fruncido se convierte en una sonrisa.

Se acerca a la barra, pide un Té Blanco. Según dice la carta de tés, en la antigüedad este té se reservaba solo para los emperadores y sus elegidos. Algo así como un té de dioses. Quizás deberíamos dudar de la palabra de una carta cuya finalidad, no lo olvidemos, es inducir al cliente a gastar algo de dinero.

Tras pedir, se pone rumbo a la mesa y se sienta junto a la persona que le lleva esperando más de un cuarto de hora. Su amigo e interlocutor del alma. Juntos hablan de cualquier tema. Pueden pasarse horas recordando detalles estúpidos de la infancia o pueden estar días hablando de cosas sin la menor importancia para el mundo ni para ellos mismos.

Sin embargo, para alivio de sus vecinos de mesa en opinión de algunos, son realmente capaces de mantener una buena conversación. Porque esa es la esencia de la amistad, la libertad de hablar de temas estúpidos sin pensar mal de la otra persona y la capacidad de poder vaciar tu alma en alguna de las conversaciones más increíbles.

Una discusión sobre algún tema profundo han tocado últimamente, a pesar de que cualquier entendido se podría haber mofado de ellos. Pero hoy no está el día para hablar de nada en especial. O eso es lo que opina nuestro amigo pardo.

Su mal gesto se debe simplemente a la sensación de hastío más importante que nunca ha llegado a sentir. Cierta cadena de acontecimientos, la cual por desgracia no viene al caso, le ha llevado a crearse una imagen totalmente negativa y deplorable del mundo que le rodea, estúpido, egoísta, que se fija solo en detalles secundarios, incapaz de comprender las cosas.

Cualquiera podría pensar que esto es un efecto visual, pero no. Su amigo, al otro lado de la mesa, toma un café mediano con unas gotas de baileys. Su vestimenta es algo menos apagada que la de su amigo, con un jersey blanco de cuello algo subido (quizás demasiado para el depresivo chico de marrón). En su cara no hay ningún rictus serio, sino una inmensa sonrisa escondida no demasiado bien tapada detrás de una sonrisa normal.

Tras esta segunda capa de sonrisas se oculta un sentimiento de increible felicidad al que ha llegado después de una cadena de acontencimientos que, quien sabe si por suerte o desgracia, sí es tema que se ha de tratar aquí.

Tras las palabras de rigor, ambos amigos comienzan a interesarse por la vida del otro. Hace realmente bastante que no se ven, si bien han tenido sequías más largas en las que el tiempo parecía poder superar el poder de la amistad, así que deberían de tener que ponerse al día.

Lejos de formar un corrillo y comenzar a conarse cotilleos, mojan sus incipientes bigotes con sus bebidas y comienzan a una lenta y calmada charla. Una típica introducción a los últimos días de ambos, donde no se entra en demasiados detalles, nos lleva pronto a una charla en la que un gran acontecimiento toca una de esas fibras sensibles que componen el armazón del mundo.

El chico de blanco ha atravesado una época de bastante oscuridad en su vida. Todo a su alrededor parecía desmoronarse y uno de sus pilares principales parecía ser destruido por el viento. Sin embargo, su fé quizás le permita otorgarlo a un Dios, un milagro sucedió y unas personas lograron salvar aquellos que parecía perdido.

Sería adelantarse en el tiempo, pero un año después volvería a ocurrir algo parecido. Las personas involucradas, sin embargo, no tendrían los mismos efectos sobre su vida, razón por la cual estamos hablando de este momento y no de ningún otro.

A lo largo del último mes, una de estas personas había logrado penetrar en la fortaleza de su espíritu y había comenzado a minar su alma, acto que en unos meses le llevaría a uno de los momentos más angustiosamente felices de su vida.

Esta persona le había devuelto la fé en la gente. Era una prueba empírica, esto parece dicho por el chico de marrón, de que en el mundo aún quedaba gente que merecía la pena conocer, con la que se podía discutir un día si y otro también.

De su boca solo salían palabras de admiración. Sin embargo, el chico de marrón no se dejaba impresionar del todo. Lo que el chico de blanco no lograba entender es que la prueba para convencer al chico de marrón ya estaba sentada delante de él, aunque bien mirado, el chico de blanco no estaba tratandod e convencer ni de discutir.

La conversación toma ahora un giro bastante importante. La persona que ocupa el centro de las miradas de esta mesa, y parte de las vecinas, se siente diferente al resto. No comprende porque la gente actúa como lo hace, porqué la gente no piensa antes de hacer.

El chico de marrón comienza a interesarse. El sentimiento de rareza no es algo que le haya acompañado toda su vida, pues durante gran parte de la misma creció ignorando su extraña condición. No se sentía igual, simplemente no necesitaba describirlo, no importaba, ahora el mundo había solicitado una definición y él se había decidido por extraño.

Y procuraba evitar el uso excesivo de ese termino, aunque no lo pareciera, pues siempre le había parecido que la rareza era una gran cualidad de la que él y su pequeña excentricidad no era merecedor. El mundo opinaba otra cosa.

Pero volvamos al tema que ocupa este momento. Lamentablemente se ha ido. Tan solo podemos quedarnos con el hecho de que dicha persona se sentía rara, desplazada e incomprendida, a pesar de que mientras divagabamos se han dicho cosas más interesantes, sin duda. Pero debemos darnos prisa porque ahora el tema de la mesa ha cambiado.

El chico de marrón ha despertado de su letargo y, con la energía de un antiguo emperador japones, se lamenta de la escasez de ese tipo de personas, con intereses más allá de sus barrigas y narices, que no dudan en sacrificar parte de sí mismos para construir algo mayor, emergencia que se llama.

El chico blanco trata de salir de la extraña jerga marrón y propone una nueva teoría jamás antes escuchada ni pronunciada. A partir de ese momento se conoció como la teoría de la Navidad, hasta que la organización ISO decidió cambiarle el nombre por ser poco descriptivo, ahora se conoce como teoría ISO-10004 -3.

Este tipo de gente, al parecer, trata de cubrirse de un manto de normalidad y no muestra su personalidad al primero que aparece con buenas intenciones, pues estas se esfuman más rápido que la nieve que los niños siguen sujetando ahí afuera.

Es curioso, como el ser extraño aparece aquí reflejado como un ser que debe buscarse su aceptación creando una máscara bajo la cual situarse. Lo que no se analiza en esta conversación, que ha caido en un bucle de razonamientos en este momento, es la facilidad con que la persona se acomoda a la máscara y como ésta se acaba convirtiendo en su verdadera cara.

El chico blanco sigue comentando los grandes momentos, las grandes conversaciones, las discusiones, el todo. Cómo su vida ha mejorado por un golpe de suerte y cómo el año que ahora termina se ha ido en un punto medio que apulta alto para el año que llega.

El chico marrón, desde la objetividad de su personalidad, es capaz de preveer lo que pasará. Cómo el chico blanco pasará miedo, tendrá dudas, y sufrirá. Ve una historia ya antes escrita pero de la que esta vez formará parte, de una manera peculiar.

Mira afuera, ve el mundo de otra manera. El día sigue gris, pero la nieve tiene un extraño efecto que envuelve como un aura a los niños que juegan sobre ella. Si hay esperanzas para otros, ¿porque no?

Cuando su amigo se levanta a pagar el coge una servilleta de papel y anota “Chico conoce a chica y se enamora”. Algún día escribirá algo.

Ambos salen de la cafetería. En el momento de salir se gira y ve a la chica leyendo. La nieve de la calle le cede un poco de ese brillo. Sobre la mesa una tetera. Si no resultara ridículo se habría acercado a su mesa y había observado que el libro que devvoraba con tanto placer, era ese libro que a él le había enamorado el intelecto días antes.

sábado, junio 18, 2005

Family Matters

Hay veces en que ser político tiene que ser muy duro. Hoy es uno de esos días. Y es que seguro que hay veces que, por tu afiliación política, tienes que defender chorradas o cosas que van contra tus creencias.

"los socialistas se equivocan profundamente, ya que la protesta de esta tarde, convocada por el Foro Español de la Familia, no es para discriminar a los homosexuales" by Angel Acebes*

Y es que uno, o está en la situación ya descrita, o es mala persona o es sencillamente idiota... Por que claro, uno puede decir esto y quedarse callado intentando aguantar la risa sin que nadie se de cuenta. Pero otra cosa es creerselo.

Pongámonos en situación. Ésta es una manifestación contra una ley que permitirá casarse y adoptar niños a los homosexules, según tengo entendido, además de una bonita claúsula en la que cualquiera se puede negar a casar homosexuales si va en contra de su moral, cláusula de la que luego hablaré.

Es decir, pretende uniformizar los derechos, sin importar la orientación sexual. Muy bien. La manifestación protesta contra esta ley, lo cual equivale a dejar sin esos derechos a los homosexuales, dejándoles en inferioridad, lo que, más o menos, viene a ser discriminar...

Uno comienza a leer noticias de esto antes de ponerse a escribir paridas en Internet (no sé si lo habré conseguido) y de repente llega al "primer weblog de la prensa española". Leyendo la última línea se detecta una cierta subjetividad en el artículo, pero uno confía y lee:

"Bajo el lema La familia sí importa los organizadores (las doce entidades que componen el FEF), a quienes ha apoyado la Conferencia Episcopal, sólo buscan que no se denomine matrimonio a lo que nunca ha sido considerado así, ni figura como tal en casi ningún país del mundo."

"Un asunto que no es religioso ni moral, sino social e institucional. La sociedad se edifica sobre la familia, y ésta sobre el matrimonio entendido como dictan el lenguaje, el sentido común y la experiencia universal de los siglos y las civilizaciones. " by El Semanal Digital**

Hombre. Menos mal que cuando se abolió la esclavitud aún no había Internet. No obstante, estoy seguro de que algunos de los que vivían por aquella época esgrimían argumentos realmente parecidos a estos.

Haciendo una retrospectiva histórica, uno se da cuenta de que la experiencia universal de los siglos y las civilizaciones consta principalmente de guerras y cosas desagradables y se pregunta si realmente será bueno mirar hacia dicha experiencia.

También es emocionante ver cómo apelan al lenguaje o el sentido común, como si ambas cosas fueran algo totalmente absoluto y objetivo o algo ante lo que el ser humano deba plegarse.

El lenguaje es contruido por el ser humano para describir el mundo, no describe el mundo y luego es descubierto por el ser humano. Obviamente, esta gente estará en contra de toda nueva palabra que deba incluirse en el diccionario de la RAE y, por tanto, no usarán microchips ni aceptarán que en su casa se diga ningún germanismo o anglicismo porque no estaba en el primer y más puro diccionario de la Lengua.

Pero no se lo pierda, lo del sentido común lo usa también Acebes. ¿Alguien le ha dicho que el sentido común no es nada? ¿Que simplemente es el conjunto de reglas que hemos aprendido durante nuestro crecimiento y que en su mayor parte son estúpidas, irracionales y dogmáticas?

Decía Pascal, si no me equivoco, que no puedes educar a tus hijos como te han educado a ti, porque los tiempos ya habrán cambiado.

Pero ¿Nadie piensa en los niños?

"No es antiecológica[la pareja homosexual], pero en la especie humana, como en todas las sexuadas, los niños surgen del encuentro de un hombre y una mujer, un núcleo unido por el cariño y sentimiento que tiende a permanecer en el tiempo y se proyecta a otras personas." by Benigno Blanco, vicepresidente del Foro Español de la Familia

Es totalmente cierto. Los hombres y las mujeres tienen niños porque se quieren. De hecho, los niños de mi clase dicen que si le das un beso en la mejilla a una niña vendrá la cigueña y le dejará un niño sobre su almohada.

Además, no es cierto que los homosexuales sientan cariño, de hecho no tienen sentimientos (si los tienen desaparecen junto con la resaca) y son meros animales viciosos que le roban el amor a los demás para luego comérselo en sus grutas.

"Se ha publicado un informe científico promovido por la Plataforma Hazteoír donde se analiza la literatura psiquiátrica y psicológica al respecto existente en todo el mundo. Deduce que hay pocos estudios, porque es una realidad relativamente reciente y poco frecuente, pero no indica que sea inocuo, al revés." by Benigno Blanco, vicepresidente del Foro Español de la Familia

Es decir, que hay pocos estudios, lo cual en Ciencia suele ser un "esto no significa nada". Si embargo en este caso esos pocos estudios demuestran algo. No es algo inócuo, lo que viene a decir que es algo que hace daño. ¿Qué les pasa a los niños? ¿Quemaduras? ¿Agallas y aletas?

"Revela que el índice de homosexualidad supera a la media de los grupos de contraste y una incidencia en patologías de formación de la personalidad también más alta que la media de tales grupos." by Benigno Blanco, vicepresidente del Foro Español de la Familia

¡Acabaramos! La homosexualidad viene a ser algo contagioso... Yo tengo otro estudio, dice lo siguiente: "en el caso de niños criados por heterosexuales, el índice de heterosexualidad supera a la media de los grupos de contraste". ¡Por Dios! ¡Va a ser que los niños se ven influenciados por sus padres! No es posible...

Y tengamos en cuenta que este estudio se ha hecho con niños de ¿qué edades?

Bueno, en ese estudio se repite que los estudios nunca pueden ser concluyentes en ninguno de los dos sentidos. Sin embargo, en los niños criados por homosexuales se encuentran más a menudo cosas como:



  • autoestima baja

  • estrés

  • inseguridad respecto de su vida futura en pareja y tener hijos

  • Trastorno de Identidad Sexual

  • rechazo del compañero o compañera del progenitor homosexual como fi gura
    materna o paterna y preferencia por vivir con el otro progenitor




Pero claro, el hecho de vivir en una sociedad que cuestiona la relación que tienen sus progenitores y el hecho de que mucha gente les mire mal y con asco no influye. Seguro que los niños de los judios de la II Guerra Mundial no estaban estresados.

Son 17 páginas de PDF y yo quería jugar un poco al Morrowind antes de salir y la batería del portatil se está agotando, así que iré poniendo punto final a este post.

¿Qué no es este post?


  • Un ataque político: En mi casa siempre han creido que soy de derechas y, aún a día de hoy, algunos lo siguen creyendo. El hecho de que nombre a Acebes se debe a que es el primero que ví en Televisión.

  • Una declaración: Lo siento abuela, sigo sin ser homosexual.
  • ***
  • La verdad absoluta: Solo es mi opinión, como se ve no presento ninguna prueba ni argumento, por lo que no tengo porque tener razón. Simplemente cuestiono los que otros usan (lo cual quizás sea por si mismo un argumento) y sostengo que quizás ellos tampoco la tengan.



¿Qué es este post?

Una simple reflexión, quizás algo larga, hecho por una mente ociosa en un descanso entre los exámenes.




*NOTA: No es la frase exacta, pero no pude encontrar nada más ajustado.
**NOTA: No me acuerdo de lo que iba a decir aquí. Quizás fuera que no puse todo el artículo porque era demasiado largo, pero que podría haberlo puesto.
***NOTA: Ánimo R, dentro de poco podremos casarnos.