domingo, febrero 03, 2008

Un pequeño inconveniente

Poco antes de navidades vi en las estanterías de la FNAC Un pequeño inconveniente, el nuevo libro de Mark Haddon, autor de El curioso incidente del perro a medianoche, del que ya hablé en su momento.

El curioso incidente me encantó, como dije en su día, así que tenía ganas de leer este segundo libro, a ver como evolucionaba el escritor. Por eso en Navidades lo pedí y en mi cumpleaños, creo, me lo regalaron. Empecé a leérmelo enseguida y ayer ya me lo terminé, lo cual teniendo en cuenta que no le dedicaba mucho tiempo de lectura al día, no es una mala marca.

El libro es muy diferente a El curioso incidente, lo cual puede causar que a mucha gente le resulte decepcionante. Sin embargo, como libro no es nada malo. La obra tiene buen ritmo, un buen conjunto de sorpresas y giros y un estilo narrativo que le da el valor suficiente para convertirlo en un buen libro.

La historia es, a priori, menos atractiva que la de su anterior libro:


Pasen y conozcan a la familia Hall, un entrañable clan al borde de un ataque de nervios colectivo y sincronizado. El padre, George, afronta la jubilación construyendo un estudio en su jardín y haciendo la vista gorda ante la aventura extraconyugal de su esposa, Jean. Ella encuentra cada vez más complicado citarse con su amante ahora que su marido anda todo el día en casa. Para colmo, los hijos se han emparejado de la peor forma posible: él con una persona del mismo sexo, ella con alguien que simplemente no está a la altura. A medida que se acerca el día de la boda de Katie, todos tendrán que enfrentarse a sus miedos para poner orden en sus atribuladas vidas.


En principio la historia es como la de tantos otros libros sobre familias con problemas y me hizo pensar que igual Mark Haddon se había ido por derroteros menos interesantes. Sin embargo, después de su anterior libro tuve fe en que la historia estuviera bien tratada.

La verdad es que no decepcionó. Los personajes tienen un toque familiar, que te hace pensar un poco sobre la manera de las personas de llevar su vida, pero a la vez tiene un toque histriónico que aleja la historia de una incómoda cercanía, llevándola al terreno de una comedia poco pastelosa.

Los personajes tienen un carácter irónico, reservado y cínico que les hace bastante interesantes, les dota de una vida interior rica (aunque desordenada) y te los presenta como islas en medio del mar de los acontecimientos, cercanos entre si pero aislados.

Por otra parte, la novela me recuerda de manera exagerada (como una buena fábula) las consecuencias que la disposición de las personas puede tener para su entorno, y para ellos mismos, y reconozco haberme sentido identificado en más de una ocasión con más de uno de los personajes.

Dentro de mi ignorancia (solo la vi una vez, y hace tiempo), compararía esta obra con American Beauty, aunque con una diferencia fundamental, la evolución de los personajes. Y es que en la película los personajes evolucionan a través del tiempo, llegando a una mayor compresión de si mismos y los que le rodea, hasta llegar al final de la película. En el libro, en cambio, los personajes más que evolucionar sortean (o sufren) los diversos incidentes, tropezando con sus mismos errores. De este modo, mientras que la película tiene una razón para comenzar y terminar, el libro podría haber durado 100 páginas más, o 100 páginas menos.

Eso no quiere decir que sobre páginas al libro. A medida que avanzas y las vidas de los protagonistas comienzan a torcerse el libro comienza a convertirse en algo adictivo. En los últimos capítulos me costaba dejar el libro a un lado y seguir con la vida real, quería seguir sabiendo más acerca de la vida de los Hall.

Muy llamativo es la narración de los últimos capítulos, en los que los acontecimientos se solapan y se repiten una y otra vez, pero mostrándotelo siempre desde el punto de vista particular de uno de los protagonistas, dedicando cada capítulo a un personaje en concreto acentuando aún más la sensación de aislamiento e incomunicación.

He tratado de comentar el libro sin destripar el argumento más allá de lo que lo hace la parte de atrás del libro (y creedme, no es mucho). Si os gustó El curioso incidente por algo más que por el argumento, quizás deberíais darle una oportunidad a Un pequeño inconveniente, un libro diferente pero que cuenta con el mismo estilo de su autor.

Eso si, no vayáis esperando encontraros con otro perro a medianoche. Christopher se ha ido y ahora nos metemos en la mente de los Hall.

2 comentarios:

ROCH dijo...

La sinopsis es bastante menos llamativa, pero tras leer tus comentarios, el libro me resulta más atractivo que el anterior.

Tania-chan dijo...

Tomaremos nota ;)