martes, junio 07, 2005

Galería de Grandes Genios: Verne

Ayer mismo se cumplía un importante aniversario para la literatura a nivel mundial.

No es que haya decidido darle un poco de lustre a mi ego y que vaya a hacer un post maravillándome por haber conseguido que este blog cumpliera un año, eso lo hice ayer, sino que ayer mismo se cumplió el primer centenario de la muerte de un pionero en el arte de la literatura.

Los pocos libros suyos que lei, quizás más adelante lea alguno más, son una simple maravilla. No tiene más intención que entretener, aunque quizás pretendiera también divulgar algo, pero más bien sería en la época en que fueron escritos, no ahora.

Porque claro, el hecho de que alguien, hoy en día, se ponga a escribir sobre viajes a la luna, llama bastante poco la atención. Sin embargo, cuando Julio Verne terminó esta obra, la idea era poco más que una loca osadía en las mentes de un par de científicos que habrían sido tildados de chiflados, y que sin duda alguna lo fueron.

Verne cogió este aspecto, algo chiflado, de la Ciencia y comprendió que era el campo perfecto para el nacimiento de una nueva manera de escribir, la Ciencia Ficción. Si la Ciencia asegura que cierto elemento es plausible, si permite que los hombres sueñen con ciertas cosas, porque no escribir sobre ello, ¿porque no plasmarlo en papel como si fuera la más real de las cotidianiedades?

Verne vivió en francia durante parte de su vida, unos 25 años, donde escribió gran parte de sus novelas. Solía escribir de 6 a 11 de la mañana para luego ir a leer a la Sociedad Intelectual. De esta rutina nacieron las novelas que aglutinan su gran visión del futuro y que incluyen, entre otras cosas:


  • Un viaje espacial, cuya base se situaba en las cercanías de Cabo Cañaveral.

  • Precursores de ordenadores bajo la forma de pianos que ejecutaban operaciones gracias a sus teclas.

  • Un sistema de información globalizado.

  • Un aparato, llamado telefoto, que trasmite audio y video.

  • Barcos con hélice movidos por electricidad y que sirvieron de inspiración al inventor del helicóptero.

  • Escafandras y trajes de buzo.

  • Aire acondicionado.

  • Misiles dirigidos.



Todas esas invenciones, que surgían de sus contactos con científicos de la época y de su propia imaginación, fueron con el paso de los años y las décadas haciéndose realidad.

Pero ¿pudo influir el propio autor en esto? Tenemos el testimonio del inventor del helicóptero en el que aseguraba que para la creación del invento se basó en la novela Robur el Conquistador de verne.
Quizás otros creadores se vieron influenciados por sus maravillosas e ingeniosas ideas y acabaron dando lugar a sus propias invenciones. En realidad, podría decirse que Verne es el inventor primigenio de todas esas creaciones, el que le dió un toque al mundo advirtiendo de como podría ser el futuro.

Pero más allá de mi maravillación por sus dotes premonitorias, me quería ocupar de la calidad de sus escritos.

El primer libro que lei fue Viaje al Centro de la Tierra. Es el primer libro que realmente recuerdo que me dejara atrapado al sofá y cuando pienso en mi pasión lectora, me viene a la cabeza como uno de los primeros. Recuerdo perfectamente acabar de leerlo en la litera de arriba cuando vivía en Carpio y acabar chorreando de sudor, con un calor insoportable, como el que debían haber sufrido los heroes al final.

También es de los primeros libros que recuerdo haber repetido. Sin duda, una lectura que deberían recomendar en nuestros queridos, en lugar de la Celestina, el Quijote o cualquier otro libro así. No por su calidad literaria, sino porque El Quijote nunca inducirá a un niño de 10 años a seguir leyendo.

Después de ese cayó la vuelta al mundo en 80 días. ¿Cómo olvidar a Willy Fog y sus amigos? ¿Cómo no leerlo? descubrir que Phileas Fog no es un león o que Tico no existe, es de los menos importante. De nuevo un libro de Verne que engancha. Es de lectura bastante rápida, pese a ser bastante gordo. No hay explosiones, pero el factor tiempo es algo que vuelve por si mismo trepidante a un libro que no está escrito en un ritmo demasiado rápido.

Hace bien poco, volvió mi curiosidad por Verne (creo que acababa de releer la vuelta al mundo en 80 días) y Lme acerqué intrigado a De la Tierra a la Luna. No me esperaba nada en concreto, no es un libro demasiado gordo, más bien normalito, pero de nuevo me enganchó. Los capítulos de detalles técnicos son de lo mejor que he leido en novela, y todo el libro en general es una gozada que todos deberían sentir.

Llevo ya bastante escribiendo y no quería alargarme demasiado en el post, simplemente, desde aquí, felicitar a Julio Verne porque consiguió contagiar de tal manera su visión del mundo que ahora sus libros son, en su mayor parte, realidad.

1 comentario:

ROCH dijo...

La Nota de ROCH

Ciertamente Verne es uno de los grandes escritores de la historia. Y sus libros tienen muchisimo que ver en el desarrollo de mi imaginación e interes cientifico.

Pero Julio Verne también era un gran escritor de aventuras. Y, aunque La Vuelva al Mundo en 80 Dias sea un buen ejemplo, sin duda, ninguno como el genial Miguel Strogoff.

Jamas olvidaré aquella preciosa versión ilustrada en tapas duras, ni los duros dias que pasé recorriendo los Urales, hace ya tantisimo tiempo, para llevar el correo del Zar y superar una de las grandes crisis políticas que le acechaban.

Julio Verne fué pionero de un nuevo género, pero incluso sin serlo, seguiria siendo uno de los grandes. Esté donde esté, gracias.