martes, noviembre 23, 2004

BioDiversidad

Ami, el amigo de las estrellas, y Juan estaban sentados en el tejado de la casa de Juan, con las piernas colgando. No están hablando tan siquiera, solo miran las estrellas, uno por añoranza y otro por curiosidad.
De repente Ami giró la cabeza hacia u amigo, se incorporó y dijo.

A: Realmente sois maravillosos.

J: ¿Perdona? - Dijo Juan sorprendido -

A: Sí. El Ser Humano es una cosa increiblemente maravillosa. Nunca me cansaré de admiraros

J: Viniendo de un ser superior... Gracias.

A: ¿Superior? ¿Superior en qué? Mi especie puede alcanzar velocidad cercanas a las de la luz, ha aprendido a hacer costosos viajes en el tiempo, cura la mayoría de las enfermedades y vivimos acorde con el medio ambiente de nuestro planeta, pero eso es mera tecnología.

J: No te entiendo. La tecnología es la parte práctica de la Ciencia. Todo vuestro conocimiento expresado en la tarea de modificación del entorno y aprovechamiento de las posibilidades. Es algo fantástico.

A: Sigues sin entenderlo. Nuestra especie es perfecta. Somos inteligentes. Vivimos en paz. No hay hambre ni pobreza. No estamos maniatados por canones de belleza, pues todos somos similares. Mi aspecto se debe tan solo a que alguien inventó un aparato para modificar la forma en que me ves.

J: ¿Ves? Sois mucho mejores.

A: ¡No! En algún momento mi especie se volvió demasiado artificial. Algunos dicen que vino por la liberalización de trabajo, cuando todos los trabajos manuales fueron desarrollados por máquinas. Otros opinan que el implante de mejoras tecnológicas en el cuerpo fue lo que nos trajo esto.

J: ¿El qué?

A. La perdida de la diversidad. Somos una especie plana. Todos iguales, fotocopiados. Controlados por la tecnología que creemos controlar. Incapaces de innovar ya. Si sobrevivimos es porque estas máquinas, esta "modificación del entorno" que tú ensalzas, se ha convertido en parte de nuestra especie y es ella la que evoluciona.

J: Vaya... ¿Por eso sois todos iguales físicamente?

A: Va más allá. Observa a ese panadero. Se ha levantado a las 4 de la mañana a hacer su pan. Su unico objetivo en la vida es masajear una mezcla de agua y bacterias para dar a la gente su alimento. Es un trabajo que no le va a llevar a ningún sitio. La especie no saldrá reforzada por ello. Es un trabajo que un simio podría hacer, ¡que una máquina podría hacer!

J: Bueno. No me parece para tanto.

A: Eso es lo que os hace especiales. En mi especie debía ser normal, ahora ya no. Mirale. Está silbando. ¿Crees que es menos feliz que Einstein cuando en 1905 publicó 4 trabajos a cual más revolucionario?

J: Bueno, no. Pero Einstein ha tenido mucha más repercusión. Pasado mañana nadie se acordará de ese panadero. Pero Einstein vivirá en todas las repercusiones de sus trabajos.

A: Totalmente cierto. Pero mírale. ¿Es menos feliz?

J: Supongo que no.

A: A eso me refiero. El ser humano es totalmente amoldable. Su cerebro le hace amar tantas cosas distintas que da igual a lo que se dedique, puede ser feliz.

J: ¿En tu especie no?

A: En mi especie una práctica así sería la muerte. Somos conscientes de que hay trabajos más elevados que debemos atender que ese trabajo de base. Todos pensamos igual.

J: Pero tú has dicho...

A: ¿Y qué me dices de la existencia de genios? Picos por encima de la media que resuelven los grandes problemas. Newton, kepler, Mendel, Crick... Por no hablar de vuestra increible tendencia ahacia lo innecesario para la práctica, el arte.

J: ¿Innecesario?

A: Claro. El arte no es necesario en sí mismo. Sirve a un fin que puede ser saciado de otros modos más racionales y provechosos, pero vuestra bendita ignorancia os hace decantaros por esas maravillosas obras. Nadie en mi especie estaría tan loco para hacer una estupidez así.

J: ¿Y no hay genios?

A: Todos somos genios. Al menos lo más genios que podemos. Somos criados y educados para serlo. En realidad, todos sabemos que no hay genios. En mi especie no hay picos por encima de la media.

J: Pero no os hace felices.

A: No.

J: ¿Y porqué no os deshaceis de toda la tecnología y vovleis a un sistema más natural?

A: No podemos, no queremos

J: Pero todos pensaisigual, y tú sí que quieres.

A: No. Lo deseo, pero no lo quiero.

J: ¿Y nadie ha logrado resolver la situación?

A: No. No hay genios. ¿recuerdas?

1 comentario:

ROCH dijo...

Vaya, nuestro amiguito esteler es bueno con la reflexión autocritica, pero no tanto con los analisis a entidades externas.

Las necesidades que viene a cubrir el arte no pueden ser saciadas por ningún otro medio racional o irracional. Y son precisamente donde radica la maravilla de todo el asunto.

Es esa parcela del ser humano que solo puede ser completada por la propia creatividad humana la que proporciona al hombre la mayoria de las maravillosas caracteristicas atribuidas por Ami.

Vamos, que el panadero no es feliz por que viva en la más ignorante de las aceptaciones, sino por que, mediante su creatividad, ha logrado desarrollar entidades abstractas que le permiten ser feliz a partir de lo que hace.

Es precisamente la creatividad lo que define al ser humano y la razon última de todos sus avances y relaciones.

¿Y como se vincula este mundo abstracto de la creatividad con el real que vivimos dia a dia? Pues mediante la fé. Pero esa ya es otra historia...