miércoles, noviembre 17, 2004

Crash!

Subo en el autobús muy tranquilo dispuesto a informarme de las maravillas del IEEE. No tengo musica, no tengo libro. Voy con los ojos medio muertos en línea recta, posados sobre una ventanilla y noto como algunos me miran por mi estúpida cara de feliz tranquilidad.
La tranquilidad me inunda. Alguna gente habla. La mayoría permanece callada mirando por la ventanilla.

De repente siento algo. Puesto a camara lenta sería un prerreflejo. Podríamos decir que un ruido ha llegado a mi cerebro pero mis oidos no lo han procesado aún, como la publicidad subliminal.
Abro los ojos, me pongo firme, más bien lo pienso, porque voy a camara lenta, y entonces llega el ruido. El tiempo vuelve a su ritmo normal y se oye el derrape. Me termino de poner en pie, se oye el golpe y me giro.

Giro 180º mi visión y aún veo al chico volar por los aires. El chico cae como un maniquí al suelo y se queda incorporado.
El tiempo vuelve a ir lento. La gente se lanza desde todas partes del autobús hacia la ventanilla para mirar mejor mientras yo me quedo con cara seria quieto. No diría cara sorprendida ni cara de interés científico por ver qué pasa. Diría los dos.

El tiempo vuelve a acelerarse. La gente se agolpa en la ventanilla y comienza a cuchichear, para luego murmurar, para luego simplemente hablar bien alto.
Del coche sale una pareja de señores mayores. Ella se echa las manos a lac abeza mientras el niño que vi volar comienza a llorar, como si se acabara de dar cuenta de que duele.

El señor corre a por el chico mientras algunas personas miran desde la acera impasibles. Agarra al chico por debajo de los brazos y trata de moverlo. LA gente en el autobús comienza a quejarse "pero ¿que hace? no lo puede mover que es peor". Se quejan alto, pero dudo que el pobre hombre pueda oirles.

La gente está aún en la acera mirando y veo llegar a un hombre corriendo por el medio de la carretera. por como viene tiene toda la pinta de haber salido de su coche en lo alto de lac aravana y haber venido corriendo al ver el accidente. Eso quiero pensar, me reconforta saber que ese hombre es un héroe.
Por la acera veo correr a una mujer. Lleva un abrigo muy elegante y en otra situación pensaría que no se preocupa por los demás. Así soy yo y mis preconcepciones.

El autobús se pone de nuevo en marcha. Es como una vuelta a la realidad. La gente se pone en su sitio y los murmullos finalizan.
Vuelvo a fijar mi vista en el infinito y pienso en lo que acabo de ver.

Tengo la obsesiva fijación de ver las vidas como un árbol de posibilidades. Tantas opciones tantas ramificaciones. Lo que acabo de ver es equivalente al golpe que pega el leñador a un árbol fino que, si bien no se corta, casi lo ha hecho.
Acabo de ver como un niño volaba junto con sus ramas, sus opciones y su mochila del colegio unos metros tras tratar de cruzar en rojo. Algo que hago a menudo, que pertenece al mundo real y normal, pero que lo único que hace es añadir un riesgo importante por arañar unos segundos, o minutos.

Eso me lleva más allá. Tabaco, comida basura, sedentarismo, alcohol, demás drogas.. día a día desarrollamos hábitos que acortan nuestro tiempo de vida. Equivaldría a suicidarte unos meses antes de la "fecha real" de tu muerte. Esos riesgos que cada día tomamos, o dejamos que tomen por nosotros, que podrían truncar nuestros sueños o que lo ahcen poco a poco.

Aún subo con la cara científicamente embobada y asiento cuando oigo una voz que dice "y todo por querer coger un autobús".

Entonces oigo la coletilla.

- Y al otro lado del coche estaba otro niño.
- Yo creo que era su hermana.
- O su madre.
- ¡Vaya,hombre! Yo eso no lo vi...
- Vaya...

Decido no girarme a la fuente del murmullo porque mi cara debe ser un poema. Simplemente me bajo del Bus.

Es la parada siguiente al golpe. Marcho a la conferencia. Ya llegan dos motos de policia y una ambulancia. Es increible. Sigo oyendo la sirena durante 5 minutos.

7 comentarios:

Abe dijo...

No sé muy bien cómo va el tema, pero lo normal cuando estás involucrado en un accidente no es quedarte a esperar por las autoridades? Vamos, lo digo por el conductor del autobús...

Tania-chan dijo...

¡Qué mal! Pobre crío, espero que no fuera nada grave :(


Por otro lado, me gusta como has escrito el post, eso de la cámara lenta y la acelerada ha sido genial ;)

Tania-chan dijo...

Perdón, se me olvidó contestar a Abe:

Yo tampoco estoy muy segura, pero supongo que sólo se tendrían que quedar los verdaderos implicados (el "coche atropellador" en este caso), básicamente porque si se quedan el bus y todos los coches de la caravana mal van a circular la policía y la ambulancia.

Amos, digo yo...

ROCH dijo...

Aprendiz, no creo que sea tan sencillo.

Si eliminas o reduces a la mínima expresión todas aquellas cosas de tu vida que pueden implicar un riesgo, prácticamente no te moverias.

Así pues, debes comenzar a discernir entre que cosas hacer y cuales no. Es decir, debes determinar en que punto de riesgo te quedas.

Cuanto más reduzcas el riesgo, probablemente más larga sera tu vida, pero también podas muchisimas opciones de tu árbol de posibilidades (siguiendo con tu metafora).

El secreto, en mi opinión (y en la de Aristoteles), esta en el término medio. Aunque claro, esto es dificil de valorar, ¿verdad?

Un hobmre sabio que conozco siempre dice "hay tiempo para todo en la vida". A simple vista, puede parecer que esta expresión solo implica relaciones cuantitativas sobre la longitud de la vida. Pero yo creo que también presenta implicaciones cualitativas sobre la calidad de la misma.

Digamos que el término medio al que me referí antes esta en encontrar el equilibrio entre la cantidad y la calidad de la vida. ¿También suena obvio?

Probablemente lo dificil de todo esto sea definir eso de "calidad de vida". Se puede utilizar la definición "vida feliz" pero esto solo transforma el problema en deducir que nos hace felices.

Bueno, eso es muy dificil de desarollar a nivel general. Pero a nivel personal no lo es tanto siemrpe y cuando tengamos abiertas el suficente número de posibilidades.

Es decir, con cada rama que cierras aumentas la longitud de tu vida pero también la posibilidad de aumentar su calidad.

Probablemente para recorrer ese arból lo más inteligente sea utilziar un poco de backtracking (o vuelta atras).

Abe dijo...

Ah, es que creí que le había atropellado el bus :P

Por cierto, el del blog de "Pause" (y su predecesor, Insert Brain Here), lo descubrí yo :) Sin duda su blog es mejor que el de todos nosotros (juntos); de hecho, ni me atrevía a linkarle :S, sería como si a Brenes le linkara un niño de 6 años :D

El Aprendiz dijo...

Pero en realidad... ¿que rama del "arbol de vida" se le habría muerto a ese niño por llegar tarde a un autobus un jueves a las 18.00?

Vale, podría ser cualqueir cosa, pero no sé si el riesgo valía la pena. Y estos riesgos estúpidos pasan demasiado a menudo, opino.

Si el tabaco fuma ¿porqué empezar a fumar? y ¿porqué ciertas sociedades empujan a la gente a fumar (envenenarse y envenenar a los demás...)?

ROCH dijo...

Las ramas del árbol prácticamente son infinitas en cualquier punto del mismo Aprendiz.

Respondiendo a tus propios ejemplos, lo del niño ya no es solo el hecho de llegar tarde a una clase, sino el de vivir con un poco de riesgo sin tener que mterse a agente secreto o hacer puenting.

También esta el factor de la inconsciencia del pobre chaval. Cruzar correctamente implica, intrinsecamente, un nivel de responsabilidad que, seguramente le cerrará al chaval otras ramas. Ten en cuenta que la gente (al menos no la mayoria) no funciona por recorrido de árboles, esto es solo un ejemplo.

Lo de fumar, por supuesto, esta sujeto al analis de la responsabilidad. Pero también tiene más factores como la aceptacion social o que ROCH obtenga una curiosa y agradable sensación de mareo los fines de semana cuando bebe.

En general, las personas no miden cada circunstancia como una posible ramificación, sino que adoptan un comportamiento que les predispone a tomar unas ramas y podar otras (digamos que las compran por packs :P). Y, por supuesto, es enormemente complicado determinar las infinitas ramificaciones que representa cada elección.