sábado, agosto 28, 2004

La Informática (II)

Bueno. La primera parte no me gustó del todo. Y dejaremos la parte sobre las decisiones de mi vida para otro momento, porque el título es la Informática, y el título manda.

A nadie se le escapa que la informática es una herramienta potente, como ya se dijo. Una Ciencia en sí misma, pero únicamente como herramienta física para las demás. Un escalón más por debajo de las matemáticas, pues no trata de definir el mundo real, sino construir algo nuevo.

Pero las tecnologías no son algo tan revolucionario.
Es cierto que la Televisión nos permitió tener el mundo en casa y el Teléfono pdoer hablar con cualquiera en casi cualquier lugar y momento, pero la Informática va aún más allá.
Lo más revolucionario de la tecnología es el nivel social que pueda llegar a aportar.

A alguien que no se dedique a la física o las matemáticas bien poco le interesarán los métodos numéricos de cálculo de raices de polinomios.
La Ciencia tiene que servir a la sociedad más allá del círculo de sabios que la aman, o pasará como en la Biblioteca de Alejandría, que el pueblo acabará por rechazar (en este caso quemar) aquello que no le aporta nada claro.

Ahí llegamos al nivel sociológico de la Informática, Internet. De nuevo una aplicación tecnológica, inutil en un principio, se ha convertido en algo de suma importancia que cubre al mundo que conocemos con una invisible telaraña.

La televisión nos daba la posibilidad de ver lo que ocurría en otras partes del mundo, pero no eramos más que peces tras un acuario. Nada podíamos devolver a esa fuente de datos y, al fin y al cabo, poco nos acababa aportando.
¿Porqué digo esto? Porque opino que el verdadero aporte se produce en una comunicación bidireccional. Si mi telediario me informa de la actuación de unos seguidores de Monty Python yo no puedo decirle al locutor lo mucho que me gustan. Nadie me escucha.

Sin embargo, Internet crea un nuevo universo, por completo diferente al normal.
Los informáticos (aunque Berners Lee sea físico) han sido capaces de crear un universo superpuesto al conocido, que en realidad no está en ninguna aprte excepto en nuestras cabezas y ordenadores.
Por un momento viajamos a un sitio en el que somos los dueños de todo, donde podemos interactuar con quien queramos, hablar de lo que queramos, un sitio que no tiene consonancia en el nivel real, más allá de unos meros voltajes traducidos como 0's y 1's.

En este sitio no somos nadie, no necesitamos un cuerpo, es el reino de la mente. Lo único que ve esa gente que se halla a Kilometros de distancia es nuestros pensamientos, nuestra personalidad, plasmada en una ventana de Messenger, en una página web o en un blog como éste.
Quizás es lo que más me gusta de Internet. Siempre he dicho que para mantener una amistad no necesito ver a la persona. Incluso me ahce gracia esa gente que piensa que es imposible enamorarse por Internet. Buenas conversaciones, y conversaciones intrascendentes, las he mantenido por Internet, igual que en una mesa con mis amigos.

Obviamente, no digo que Internet vaya a suplir todas las necesidades sociales y no vaya a salir más de casa. Sigue sin tener la frescura y espontaneidad del cara a cara.
Sin embargo, si que la complementa. Te permite saltar más allá de tu grupo de conocidos, de la gente que te rodea, y hablar con alguien sobre el sentido filosófico de la evolución química de las primeras células sin tener que poner un anuncio en el periódico.

Hace poco hablaba con un amigo que me decía que Microsoft lo había jodido todo al sacar el Messenger y cargarse el IRC e impedir así que la gente se relacione en un entorno más abierto.
No lo pongo en duda, pero aquí se vuelve a aplicar el sagrado "El pueblo es necio, que pague su precio". Es de comprender que para la gente es mucho más cómodo un messenger que entrar a un IRC, y que hay gente que considera su cupo social bien cubierto con sus contactos messengerianos.

Sin embargo, dudo que eso vaya a causar que no disfrutemos del apasionante mundo de las mentes diferentes y los conocimientos que, más allá del porno, también logra difundir Internet.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

" nuestra personalidad, plasmada en una ventana de Messenger, en una página web o en un blog como éste."

O una identidad creada a tal efecto.

Es cierto que también puede suceder eso en la vida real, pero es más dificil mentir con todo el cuerpo. Si bien es cierto que la percepción de la realidad que nos propocionan estos medios, al ser limitada, nos hace hace apreciar como verdadera una percepción parcial de la realidad. ¿Pero qué es la verdad más que una percepción subjetiva de la realidad? :P.

Sin embargo encuentro otro problema a este medio de comunicación (si no es usado sólo como complemento a una interacción real) y es que compartir nuestra intimidad se vuelve demasiado fácil: No hay miedo al rechazo, no hay dolor (porque tampoco hay esperanzas elevadas), etc. Por todo ello la "relación" con la otra persona nunca llega a ser plena (por muy profunda que sea), por el momento somos seres físicos y no se nos puede desligar de esa realidad en un par de décadas cuando llevamos milenios siéndolo.

El dolor que a veces produce el encuentro es parte del mismo, lo hace más real. Nos asegura que nos estamos relacionando con otra persona y no con las expectativas de una realidad que nosotros hemos ido formando y proyectando en el otro.

Y el msn (y sucedaneos) por si solo, no puede darnos esto.

Loki
F33r my l33t!

ROCH dijo...

Este post ha sido más interesante que el anterior, aunque sigo pensando que no cumple lo que el titulo promete :P

Como buen Aprendiz, tu atención se centra en las posibilidades de compartir ideas, conocimientos y conversaciones.

Pero la verdadera razón detras de mi descontento por la popularización de la mensanjeria instantanea (a.k.a. Messenger) en detrimento del IRC no es precisamente la limitación del campo de comunicación.

El IRC suponia las bases de una sociedad establecida. Aunque solo te comunicases con tu grupo de amigos del mundo analógico, eras consciente de que a tu alrededor existia todo un conjunto con identidad.

Y lo que es más importante para crear una sociedad: con normas. El IRC se extendia por el mundo poniendo en contacto a todos los internautas y dando forma a la Gran Comunidad.

Y justo cuando el IRC auguraba la constitución social de internet, habiendo superado a otros competidores, Microsoft aprovecha su aceptación para apoyar la última amenaza al IRC: la mensageria instantanea.

Respecto a lo que dice Loki, estoy de acuerdo, pero no indefinidamente. Para aquellos que han tenido una infancia y educacion basadas en el contacto físico, es normal que una vez adultos sean incapaces de prescindir de él.

Cosas como el no tener miedo al rechazo, vienen de que, para nosotros, que nos hemos desarrollado en el mundo analógico, internet resulta algo secundario.

Es probable que esa percepción se vaya perdiendo. Es posible que generaciones venideras, pribadas de este mundo analógico, den a los contacos virtuales la importancia que nosotros le damos a los reales.

Que esto sea bueno o malo, es algo jodido de discernir.

Y ahora, las tonterias carentes de importancia:

- Eso de que la Biblioteca de Alejandria fue quemada por la plebe rechazando la cultura no lo tengo nada claro. Y los historiadores parecido.

- El Messenger deberia considerarse más un predecesor que un antecesor :P